2025 cerró en Baleares con más de 1.420 agresiones verbales y físicas, a los profesionales sanitarios, un 15% más que el año anterior, según la Conselleria de Salud, que ha firmado este lunes un nuevo convenio de actuación y prevención, junto al Colegio Oficial de Médicos y el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Baleares.
El acuerdo incluye la incorporación de un responsable de atención a los profesionales agredidos en cada centro, así como un circuito de actuación. Así lo ha anunciado este lunes en rueda de prensa el director general del Servicio de Salud, Javier Ureña, quien ha señalado que los objetivos son "agilizar las denuncias y garantizar el acompañamiento a los sanitarios que sufran algún tiempo de violencia".
Una situación que, en la mayoría de los casos, conlleva a una orden de alejamiento y por lo tanto a un cambio de centro de salud del paciente agresor. El presidente del COMIB, Carles Recasens, ha querido condenar las faltas de respeto y las amenazas que sufren los profesionales sanitarios. Además, ha recordado que este tipo de actuaciones "no tienen impunidad".
De hecho, más del 30 por ciento de las agresiones son reincidentes, según la vocal de Enfermería del trabajo del COIBA, Rosa González, que ha señalado que "el momento de poner la denuncia es la parte más difícil del proceso".
26 pacientes esperan ingreso en Son Espases
Respecto a la situación en Son Espases, donde la semana pasada había medio centenar de pacientes la espera de ingreso, la consellera de Salud, Manuela García, ha asegurado de que "se sufrió un pico puntual de presión asistencial" y ha pedido disculpas a los pacientes, aunque ha desmentido que fuera un "colapso".
García ha achacado los retrasos a la acumulación de 20.000 actuaciones médicas debido a la huelga de médicos, al aumento de la población en Mallorca y al incremento de patologías crónicas. Según la consellera, tras volver a la normalidad, a primera hora de este lunes, 26 pacientes estaban a la espera de ingreso en el Hospital de Son Espases.

