El Ayuntamiento de Calvià ha aprobado por unanimidad la instalación de un monumento en Palmanova para rendir homenaje a los guardias civiles Diego Salvà Lezaun y Carlos Sáenz de Tejada, asesinados por ETA en su último atentado mortal en 2009. La escultura, un tricornio iluminado en tonos verdes, se ubicará en el mismo lugar donde ocurrió la tragedia.
El pleno del Ayuntamiento de Calvià ha dado luz verde a una declaración institucional que contempla la instalación de un monumento en la calle Diego Salvá Lezaun, en Palmanova. Este espacio fue escenario del atentado perpetrado por ETA el 30 de julio de 2009, en el que murieron los jóvenes guardias civiles Diego Salvà Lezaun y Carlos Sáenz de Tejada García.
La pieza central del homenaje será un tricornio de la Guardia Civil, diseñado y donado por el artista José Carlos Terroba. Estará fabricado en hierro de cinco milímetros, sobre una base de cemento blanco, con una altura de 110 centímetros y un peso aproximado de 200 kilos.
Un espacio de recogimiento y respeto
El monumento contará con un sistema de iluminación interior e indirecta en tonos verdes, evocando el uniforme de la Guardia Civil, para crear “un espacio de recogimiento y respeto”. Junto a la escultura se instalará una placa conmemorativa que recordará a las víctimas del atentado.
Unidad política y compromiso con la memoria
l alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, ha destacado que esta iniciativa “no es sólo un compromiso para instalar un monumento, es un testimonio de unidad política, madurez democrática y dignidad que trasciende cualquier diferencia partidista”. Además, el Ayuntamiento se compromete a mantener la conmemoración anual en memoria de las víctimas “hasta que los responsables del atroz atentado sean llevados ante la Justicia”. Amengual ha sentenciado que “El crimen que segó la vida de estos dos jóvenes sigue siendo un capítulo especialmente doloroso porque continúa impune. Este monumento y cada acto de recuerdo son la expresión de la memoria, la dignidad y, sobre todo, la justicia”.

