En Baleares, emanciparse sigue siendo casi una excepción: solo el 15,3% de los jóvenes de 16 a 29 años vive fuera del hogar familiar, según el ‘Anuario de la Juventud de las Islas Baleares 2025’. En total, en las islas hay 197.500 jóvenes y apenas 30.285 están emancipados.
Y aunque entre los 25 y 29 años el dato sube, solo llega al 33,2%: uno de cada tres. Además, el informe refleja una brecha clara: entre los nacidos en Baleares, la emancipación en esa franja es del 8,4%, frente a alrededor del 27% entre quienes han llegado de fuera, ya sea de otras comunidades o de otros países. El presidente del Consell de la Joventut de les Illes Balears, Pau Emili Muñoz, alerta en Onda Cero de las consecuencias que provoca la imposibilidad de acceder a una vivienda en la salud mental de los jóvenes.
Además, Muñoz aboga por la regulación del mercado y culpa al auge de las compraventas por parte de extranjeros de los desorbitados precios de la vivienda. Algo que, en sus palabras, "está expulsando a los residentes de Baleares".
Los autores del anuario ponen el foco en una combinación que lo complica todo: salarios bajos, precariedad y vivienda disparada; hasta el punto de que “la autonomía se convierte en un privilegio”. Y el Consell de la Joventut reclama medidas urgentes: regular el alquiler, ampliar el parque público y reservar vivienda para jóvenes, además de reconvertir espacios en vivienda social y bajar impuestos para la primera vivienda.
Las cifras de la vivienda son, directamente, asfixiantes: el alquiler se come el 59% de los ingresos de un hogar joven y equivale al 135,9% del salario de una sola persona joven. Según el anuario, con un sueldo juvenil medio solo alcanzaría para una vivienda de 18 metros cuadrados en el mercado libre, y comprar una vivienda nueva exigiría el equivalente a 22,1 años de salario juvenil.

