El presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), Javier Sanz, ha descartado de forma tajante la construcción de un aparcamiento soterrado en el Paseo Marítimo de Palma, una de las principales reivindicaciones de los empresarios de la zona tras la reforma del vial. “Soterrado es imposible”, ha afirmado en una entrevista en Más de uno Mallorca en Onda Cero Baleares.
Sanz ha defendido que el proyecto del Paseo Marítimo, ya finalizado e inaugurado en noviembre, responde a un modelo urbano “dirigido fundamentalmente a las personas”, con menos carriles de tráfico, más zonas verdes y espacios para peatones y ciclistas. Según ha explicado, la APB “no hace parkings”, aunque sí asegura estar abierta a colaborar con el Ayuntamiento de Palma para buscar espacios donde puedan habilitarse nuevas plazas de estacionamiento en el área de influencia.
Alternativas ante la falta de aparcamiento
El presidente de la Autoridad Portuaria ha señalado que ya existen alternativas en marcha, como el aparcamiento del muelle de las Golondrinas, con algo más de un centenar de plazas, o la futura implantación del bus náutico, que conectará el Dique del Oeste con Portitxol. Además, ha recordado que el Ayuntamiento ha anunciado la incorporación de unas 1.000 plazas adicionales para dar servicio al Paseo Marítimo.
Estas explicaciones llegan en un contexto de fuerte malestar entre los empresarios, que aseguran haber perdido alrededor de 1.200 plazas de aparcamiento, denuncian una caída drástica de la actividad económica y acusan a las administraciones de no cumplir los compromisos adquiridos hace dos años para compensar esa pérdida.
Una macroreforma del puerto con inversiones de hasta 240 millones de euros
Más allá del aparcamiento, en la entrevista en el programa Más de Uno Mallorca, Javier Sanz ha presentado los grandes ejes de la macroreforma del puerto de Palma, un proyecto que supondrá una inversión inicial de 240 millones de euros, con participación pública y privada, y cuyas obras podrían prolongarse hasta 2036.
El plan contempla la reordenación completa de los usos portuarios, con la concentración del tráfico de mercancías y de la industria náutica en el Dique del Oeste, el mantenimiento de los cruceros en el muelle de Poniente y la liberación de los muelles comerciales situados frente a la ciudad.
En esos espacios se desarrollará el proyecto de integración puerto-ciudad, con zonas verdes, áreas recreativas y culturales, un centro de innovación, una escuela municipal de vela y un centro de alto rendimiento náutico. “Queremos recuperar el puerto para la ciudad y humanizarlo”, ha resumido Sanz.
Las primeras actuaciones comenzarán en 2026, una vez definido el Master Plan, y se ejecutarán de forma progresiva a lo largo de más de una década.
