El 57% de los jóvenes en Baleares vive todavía con sus padres y la emancipación suele llegar después de los 30 años, según datos del último estudio del Institut Balear de la Juventut. El acceso a la vivienda es una de las máximas preocupaciones de este colectivo, que se enfrenta a precios desorbitados de alquiler y compra, que les impiden desarrollar un proyecto de vida en las islas.
Así lo han contado en los micrófonos varios testimonios recogidos por Onda Cero Mallorca: "Tengo 30 años y vivo con mis padres. Por mucho que trabajes y ahorres, es imposible. Te vas a un pueblo de la Península y ves pisos por 50.000 euros, pero aquí en Mallorca por ese precio no tienes ni un garaje". Además, apuntan también que "está bien que vengan y compren extranjeros, pero los jóvenes no podemos competir con sus sueldos".
Una situación de emergencia habitacional que constatan las inmobiliarias de Baleares, que confirman un estancamiento en las ventas a clientes con un perfil joven. Además, insisten en que el acceso a una vivienda se complica aún más para aquellas personas que buscan una vivienda en solitario y tienen hijos. Dificultades que atribuyen a sueldos "insuficientes para afrontar un alquiler o pedir una hipoteca", según ha explicado en Onda Cero, Fina Ribó, socia de Fincas Ribó de Palma.
El análisis del Institut Balear de la Juventut destaca la importancia de facilitar herramientas con políticas dirigidas a los jóvenes de entre 15 y 29 años, ya que suponen un 16,5 por ciento de la población total de Baleares, lo que representa a más de 194.000 personas. Una cifra que se eleva hasta el 23,5 por ciento si se incluyen a los jóvenes de hasta 34 años.

