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Galmés defiende el endurecimiento de ayudas sociales para evitar un "efecto llamada" en la llegada de inmigrantes
El Consell de Mallorca no devolverá las competencias de menores al Govern a pesar de la sobreocupación en los centros de acogida. El presidente insular, Llorenç Galmés, se ha mostrado a favor de endurecer las ayudas sociales para evitar un "efecto llamada", como plantea el ejecutivo autonómico.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha criticado al Gobierno de España por la gestión de la inmigración. Sostiene que el sistema de protección de menores de la institución insular ha llegado a su límite y que dos de cada tres menores bajo su tutela han llegado de forma irregular a las costas de la isla. Ante la falta de ayuda del Gobierno, el Consell de Mallorca está negociando con el Govern la instalación de tiendas de campaña en el antiguo cuartel de Son Tous, un recurso que considera indigno para los menores, aunque asegura que es la única solución disponible.
A pesar de la saturación de los centros de acogida, Galmés ha descartado en declaraciones a Onda Cero la devolución de las competencias de tutela de menores al Govern, como ha propuesto el Consell de Formentera. El presidente ha afirmado que "a día de hoy no contemplamos esta devolución" y que el Consell de Mallorca "quiere hacer frente a las competencias y responsabilidades" que tiene.
Sobre el endurecimiento de los requisitos para acceder a ayudas sociales, una medida que según la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, se justifica para evitar un "efecto llamada", Galmés ha declarado que "se debe enviar un mensaje claro y concreto" de que los recursos son limitados. En este contexto, ha recordado que el Consell de Mallorca ha inyectado 13 millones de euros más al presupuesto de 14 millones de euros para la protección de menores.
Resultados contra la oferta turística ilegal
En materia turística, el presidente ha respondido a las críticas del presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, sobre el control de la oferta ilegal de alojamiento. Galmés ha defendido la labor del Consell, subrayando que se ha "doblado el número de inspectores", se ha firmado un convenio con la Agencia Tributaria (ATIB) y las sanciones impuestas han pasado de 1,8 millones de euros a "prácticamente 8 millones de euros". Ha reconocido que se debe hacer más, pero ha sostenido que se están destinando todos los recursos posibles para combatir un fenómeno que "hace mucho daño a la marca Mallorca y provoca saturación".
Propuesta de regulación para la entrada de vehículos
Sobre la saturación viaria, Galmés ha anunciado que el Consell de Mallorca aprobará el próximo año una regulación para la entrada de vehículos, similar a las existentes en Ibiza y Formentera, estableciendo un "tope máximo" anual. El presidente ha señalado que en 2023 y 2024 han entrado en la isla 400.000 vehículos anualmente y que en agosto de 2024 sobraban 100.000 vehículos. Galmés ha indicado que la medida busca reducir la circulación, que según técnicos de la casa ha mejorado un 25% gracias a las obras de la vía de cintura.
En último lugar, el presidente insular ha invitado a los mallorquines a participar en la celebración de la Diada de Mallorca, que se ha recuperado para el 12 de septiembre, fecha en la que el rey Jaume II firmó la Carta de Privilegios y Franquicias.

