Tomás Quesada, secretario provincial en Baleares de la asociación mayoritaria de la Guardia Civil (Jucil) ha calificado en Onda Cero Ibiza y Formentera de “auténtico descalabro” y de “desconexión con la realidad” la propuesta del partido Sumar para que los agentes atiendan obligatoriamente en catalán en Baleares.
Según Quesada, esta imposición lingüística añade una barrera más para atraer y mantener efectivos en una región que ya sufre un déficit crónico de agentes. Actualmente, en Baleares hay 376 plazas vacantes en la escala básica, y en Ibiza se calculan alrededor de 90, mientras que Formentera cuenta con 24, y todo ello con unidades como la atestados o motoristas de tráfico “donde la falta de personal es especialmente grave teniendo que recurrirse a refuerzos puntuales desde otras islas”.

Incluso, ha recordado que la situación es crítica en puntos clave como el aeropuerto de Ibiza, donde solo dos o tres agentes cubren cada turno, “lo que genera una sobrecarga extrema para el personal ante la creciente llegada de pasajeros conflictivos”.
Por otro lado, el secretario provincial ha denunciado también que la propuesta, que incluye amenazas de régimen disciplinario, refleja un desconocimiento total del funcionamiento de la Guardia Civil. “Los agentes destinados en Baleares ya cumplen con todos los requisitos del Ministerio del Interior y la Dirección General de la Guardia Civil” y por ello ha pedido que “en vez de imponer trabas, las autoridades deberían centrarse en medidas para facilitar el destino de agentes en las islas, como la actualización de la indemnización por residencia, una demanda recurrente de los sindicatos”.
