Los artistas Pía y Miguel Vingut, integrantes de Sonrisa Médica, visitaron los estudios de Onda Cero para explicar la labor de esta organización pionera en España en la figura del clown hospitalario, que actúa en los hospitales de Ibiza y Formentera para mejorar el bienestar de pacientes, familiares y personal sanitario.
La asociación, con 30 años de historia en Baleares, trabaja para “humanizar el entorno sanitario mediante el humor, la música, la magia y la ilusión”. Sus payasos no solo buscan entretener, sino crear un ambiente que favorezca la recuperación emocional y física de quienes atraviesan momentos difíciles.
Actualmente el equipo en Ibiza está formado por cuatro profesionales, y pronto se incorporará un quinto miembro. Son actores y payasos profesionales, con formación psicológica y sanitaria: “No llegamos y salimos sin más. Todo tiene un seguimiento y una estructura muy profesional”, subrayan.
Su trabajo es pura improvisación, adaptándose a cada habitación, a cada historia y a cada estado de ánimo: “Nunca sabes lo que habrá al abrir una puerta. Puede ser risa… o puede ser silencio. Y hay que saber acompañar cada momento”.
También hacen acompañamiento en resonancias magnéticas, hemodiálisis, radioterapia, consultas externas, pediatría y rehabilitación. En Formentera cubren igualmente todo el hospital. Su labor alcanza tanto a niños como a adultos, y en ocasiones les piden estar presentes en los últimos días de un paciente para brindar consuelo: “El payaso sabe estar donde la alegría es necesaria, pero también donde hace falta ternura”.
Además de la colaboración con el personal sanitario, remarcan el impacto en las familias: “Muchas veces nos agradecen que durante un instante se olvidaron de dónde estaban”. Esa respuesta, aseguran, es “un chorro de ida y vuelta”, porque reciben tanto como ofrecen.
La organización espera que en un futuro puedan extender su labor también a residencias de mayores en Ibiza, como ya ocurre en Mallorca y Menorca.
Para Miguel y Pía, la esencia del clown hospitalario está en la autenticidad, la entrega y el trabajo constante: maquillaje, vestuario, música, coordinación… y formación continua. “Es un orgullo formar parte de esto y ver cómo cambia el color del hospital cuando entramos”, afirman.
La Sonrisa Médica continúa así su misión: llevar vida y humanidad allí donde más se necesita.
