La despedida de Miguel Sevilla, jefe del Cuerpo de Bomberos del Parque Insular, ha dejado una profunda huella después de 41 años de servicio que ha repasado en una entrevista en Más de Uno Ibiza y Formentera donde ha hablado de los cambios, los desafíos y la evolución de una profesión que ha acompañado al crecimiento de Ibiza durante cuatro décadas.
Sevilla ha explicado cómo afronta sus primeros días de jubilación después de una vida entera dedicada al servicio público y ha asegurado que lo hace “con la satisfacción de haber llegado a esta etapa bien de salud y con la sensación de haber cumplido una vocación que nació de niño”, inspirada por su padre, también bombero.
Además, ha recordado su primer día en el parque, el 1 de agosto de 1984, “en unas instalaciones que no tenían nada que ver con lo que hay ahora” y ha repasado la enorme transformación del cuerpo de bomberos en paralelo al crecimiento de la isla “con más personal, mejores medios y una profesionalización marcada por la formación continua”.

No en vano, Sevilla ha asegurado que “los inicios fueron con plantillas muy reducidas en las que cada bombero debía multiplicarse por diez, asumiendo múltiples funciones en cada intervención” y también que todas las actuaciones dejan “satisfacción personal”, especialmente por el agradecimiento de la ciudadanía, que convierte esta profesión en una tarea “muy gratificante”.
Sobre el futuro del cuerpo, ha confirmado que los proyectos de los nuevos subparques del norte y del oeste siguen avanzando, aunque no a corto plazo y ha considerado “que serán fundamentales para mejorar los tiempos de respuesta en toda la isla ya que la falta de personal sigue siendo uno de los retos habituales, aunque la corporación está incorporando efectivos progresivamente y adaptando la estructura del servicio a los requisitos legales, con el objetivo de poder afrontar varias salidas simultáneas sin depender de personal localizable”.
Finalmente, Miguel Sevilla ha animado a los bomberos en activo y a quienes aspiran a serlo a mantener la ilusión por una profesión que define como “bonita” y capaz de generar más alegrías que dificultades y ha recordado a la ciudadanía, que “los bomberos siempre estarán para proteger y ayudar” y que el cuerpo seguirá creciendo para estar a la altura de lo que Ibiza necesita.
