Biología

Manu San Félix: «El estado de salud del planeta, de los océanos y del Mediterráneo es crítico, delicado y preocupante”

El prestigioso biólogo marino ha analizado en Más de Uno Ibiza y Formentera las consecuencias del calentamiento global en los mares de las Pitiusas tras un estudio publicado por IbizaPreservation

Manu Gon

Illes Balears |

El prestigioso biólogo marino y explorador de National Geographic, Manu San Félix, ha advertido en el programa Más de Uno Ibiza y Formentera de los graves efectos que el cambio climático está provocando en el Mediterráneo asegurando que ya “en 1993 la temperatura máxima del mar alcanzaba los 25 o 26 grados a finales de agosto, mientras que en 2025 ya se registran temperaturas superiores a los 30 grados en el mes de junio y eso asusta y preocupa porque este fenómeno favorece la evaporación y la formación de tormentas cada vez más intensas”.

Además, San Félix ha recalcado que la biodiversidad mediterránea se enfrenta a un desafío sin precedentes. “Animales y plantas resisten mejor los enfriamientos que los calentamientos y por eso la Posidonia oceánica está empezando a morir cuando el agua supera los 28 grados en un proceso que la ONU ya calificó como una amenaza para un millón de especies en este siglo”.

Por otro lado, el biólogo también ha denunciado la crítica situación del Mediterráneo en cuanto a contaminación y sobreexplotación asegurando que “si buscamos en Internet o en las noticias cuál es el mar más contaminado, más sobrepescado o con más plásticos del mundo, siempre aparece el Mediterráneo, aunque no todo es malo, ya que al ser un mar casi cerrado, si hacemos las cosas bien, los efectos positivos se notarán antes pudiendo llegar a ser un modelo mundial de gestión de mares y océanos”.

Client Challenge

En este sentido, San Félix ha insistido en la urgencia de actuar ya que ha comparado la situación con la de un paciente que recibe un diagnóstico médico grave y debe cambiar de hábitos para recuperar la salud. “Toca trabajar y actuar porque no hacerlo sería suicidarnos como está quedado demostrado con la desaparición de especies como la foca monje”.