El Puerto de Ibiza cuenta desde hace pocos días con un nuevo elemento patrimonial que según ha explicado en Onda Cero el profesor y geólogo Luis Alberto Tostón, “conecta el presente de la isla con un pasado remoto”.
Concretamente se trata de una huella fósil de ammonites, “un molusco marino extinguido hace al menos 65 millones de años”, que ha quedado visible en una losa de roca caliza junto a la estatua de los hippies y que ahora cuenta con una placa informativa que incluye un código QR “que incluye información adicional sobre el período geológico y su relevancia científica y así poner en valor el patrimonio geológico de la isla y acercar al público una parte de su historia natural”.
En este sentido, Tostón ha confirmado que “es un lujo contar en la isla con un fósil que tiene al menos 150 millones de años de historia” y es que “pertenece al Jurásico kimmeridgiense formando parte de la misma estructura geológica sobre la que se han ido construyendo lugares emblemáticos de la isla, como las murallas de Dalt Vila”.

A pesar de ello, este fósil estuvo a punto de desaparecer durante las obras de remodelación del puerto hace una década, pero fue rescatado gracias a la presión ciudadana y al interés de la Autoridad Portuaria. “No ha sido nada fácil y el que permanezca intacto se debe a una serie de hechos azarosos y al esfuerzo por parte de muchas personas, incluyendo Ports IB que puso todo de su parte para rescatarlo y colocarlo donde está ahora a pesar de que pesa varias toneladas”.
Ahora, según asegura Tostón, “la iniciativa no solo enriquece el patrimonio natural de la isla, sino que también abre la puerta a un turismo cultural y científico cada vez más demandado ya que invita a reflexionar sobre la magnitud del tiempo geológico y el valor de conservar vestigios únicos de un pasado en el que Ibiza aún no existía como isla”.
