La nueva normativa sobre el seguro obligatorio para los vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos, sigue generando dudas e incertidumbre. Así lo ha puesto de manifiesto José López, presidente de la Federación Estatal de Técnicos en Educación Vial (FTEV), en una entrevista concedida al programa Más de Uno Ibiza y Formentera.
Según explicó, la obligación del seguro llegará con la nueva Ley del Seguro, que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026, aunque su aplicación práctica todavía presenta importantes lagunas. “La ley no habla directamente de vehículos de movilidad personal, sino de ‘vehículos personales ligeros’, una categoría mucho más amplia que genera confusión”, advirtió.
López recordó que los VMP están regulados por el Real Decreto 970/2020, que los define como vehículos de una o más ruedas, de una sola plaza y con velocidad comprendida entre 6 y 25 km/h. Además, deben disponer de un certificado de circulación obligatorio, exigido a todos los vehículos comercializados a partir de 2024, mientras que los fabricados con anterioridad tendrán de plazo hasta enero de 2027 para adaptarse.
Sin embargo, la nueva ley del seguro introduce un criterio adicional que complica la situación: el peso del vehículo. “Se crean dos categorías según peso y velocidad, algo que nunca antes se había tenido en cuenta, y esto provoca contradicciones”, explicó. De hecho, según esta clasificación, no todos los patinetes estarían obligados a contratar un seguro, a pesar de circular a la misma velocidad, lo que podría generar situaciones de inseguridad jurídica y problemas en los controles policiales.
Otro de los conflictos señalados es cómo comprobar en la vía pública si un vehículo supera o no el peso establecido por la ley. “Los patinetes deben llevar una placa con sus características, pero el peso no siempre figura. ¿Cómo lo comprueba un agente, con una báscula?”, cuestionó.
Hasta ahora, los usuarios podían contratar seguros voluntarios de responsabilidad civil, similares a los de otros bienes, pero con la nueva ley cambiará el tipo de seguro y también las coberturas, algo que incluso las propias aseguradoras están todavía analizando.
José López defendió que la solución debería ser más simple: “Todo vehículo debería tener seguro, y luego adaptar cada póliza a las características de cada tipo de vehículo”. También alertó sobre los problemas añadidos de los VMP manipulados para alcanzar velocidades superiores a las permitidas, que deberían quedar fuera de circulación.
Finalmente, el experto subrayó que la nueva normativa aún necesita revisión técnica, ya que presenta discrepancias no solo con los VMP, sino también con otros vehículos como los ciclos de motor, cuya catalogación sigue generando interpretaciones contradictorias entre distintas normativas.
“La ley tiene muchos vacíos y habrá que darle varias vueltas para que sea clara, comprensible y segura para todos los ciudadanos”, concluyó.
