SOFTWARE DE GESTIÓN DE OBRAS

Qué es un ERP y cómo impulsa el software para constructoras, pymes y autónomos

Imagina que todas las áreas de una misma empresa confluyen en un mismo tablero. Un ERP (Enterprise Resource Planning) es ese sistema nervioso que engloba datos y procesos de toda la empresa para que las decisiones se basen en información integrada y en tiempo real. Traducido, quiere decir menos Excels sueltos, menos fallos por duplicidad y más control.

Un buen ERP conecta áreas, automatiza tareas y da trazabilidad de cada operación; es decir, permite saber de dónde viene esa partida desde que nace en el presupuesto a su certificación y cobro.

ondacero.es

Asturias |

Qué es un ERP y cómo impulsa el software para constructoras, pymes y autónomos
Qué es un ERP y cómo impulsa el software para constructoras, pymes y autónomos | onda cero

El software de gestión de obras

Claro que no todos los ERP son iguales. Hay horizontales y verticales: los primeros son para todo tipo de empresas, mientras que los verticales están diseñados para un sector. En la construcción, la casuística operativa, con presupuestos por descompuestos, licitaciones, contratos de subcontratas, certificaciones por capítulos o cierres administrativo de obra, hacen que necesiten un software de gestión de obras específico. Es aquí donde entra un Software de gestión de obras software de gestión de obras vertical como Cegid Sigrid ERP, hecho para constructoras y afines, que entiende la gestión alrededor del ciclo real de un proyecto: planificación, contratación, ejecución, certificación y cierre, y siempre con un “dato único” para evitar volver a introducir información y propagar errores.

¿Qué trae de serie un buen software para constructoras?

● Estructuras de presupuesto por capítulos y partidas, con descompuestos y referencias a bases de precios;

● Planificación de obra: calendarios, hitos y necesidades de recursos enlazadas con compras y subcontrataciones;

● Compras y aprovisionamiento: solicitudes, comparativos, órdenes de compra y recepción con control de precios y plazos;

● Gestión de subcontratas: contratos, hitos, certificaciones, y retenciones, con trazabilidad contractual;

● Producción y certificación: captura de partes, avance y generación de certificaciones sin repicar datos;

● Costes en tiempo real: visión por obra, por capítulo y consolidada para dirección con márgenes, desviaciones y cash-flow previsto;

● Documentación y calidad: planos, versiones y registros de calidad centralizados por obra.

● CRM específico para obra: si además enlazas con un CRM vertical comercial, con licitaciones y pipeline de oportunidades, cierras el círculo de captación, proyecto y cobro.

ERP en la nube: movilidad, seguridad y actualizaciones Cada vez más empresas migran a un ERP en la nube. Si te preguntas qué es un ERP has de saber que, entre sus ventajas principales, están el acceso en movilidad, pues jefes de obra y personal de campo registran partes desde el móvil, la seguridad y actualizaciones gestionadas por el proveedor, y un despliegue más ágil.

En construcción, la movilidad es crítica: capturar el dato en el trabajo evita retrasos, errores de transcripción y pérdida de evidencias fotos o incidencias

Y la nube permite escalar sin montar infraestructuras locales complejas.

Las ventajas del ERP en cinco puntos

1. Unifica: reúne en una única base de datos contabilidad, ventas, compras, proyectos, inventario, RR. HH e informes;

2. Orquesta: automatiza flujos, como aprobaciones, asientos, generación de certificaciones o avisos por desviaciones;

3. Da contexto: ver en un tablero lo que está ocurriendo hoy en cada obra, con comparativa frente al plan;

4. Asegura trazabilidad: cada cambio deja huella, útil para auditorías y para aprender de obra a obra;

5. Se adapta: módulos y verticalizaciones para distintos sectores.

Beneficios de un buen ERP sectorial desde el primer mes

● Menos trabajo manual: plantillas, flujos de aprobación y generación automática de certificaciones. Menos tiempo “tecleando”, más tiempo gestionando;

● Gobierno del margen: ver la desviación cuando aún es corregible (compras, rendimientos, improductivos);

● Comunicación fluida con proveedores y subcontratas: contratos claros, hitos definidos, trazabilidad de cambios;

● Cierres ágiles: contabilidad alimentada por la ejecución real; conciliaciones y auditorías con menos fricción;

● Mejor experiencia del cliente: visibilidad del avance, documentación ordenada y menos sorpresas en certificación;

¿Y si soy pyme o tengo varias cuadrillas pequeñas?

Justamente en el caso de ser una empresa pequeña o trabajar con cuadrillas de reducido tamaño, es donde más impacto tiene. Un ERP sectorial permite multiplicar obras sin multiplicar papel ni personal administrativo. Dejas de “apagar incendios” a gestionar por métricas. Por

avance, por coste comprometido vs real, por flujo de caja previsto, por rentabilidad o por proyecto. Si empiezas por presupuesto y mediciones con Menfis y lo conectas con tu ERP tendrás una “columna vertebral” robusta desde el día uno.

En definitiva, un ERP no es “otro programa”, es la infraestructura operativa que convierte cada obra en un proceso controlado de extremo a extremo. Un ERP vertical para construcción, como un software de gestión de obras, es la sede central donde todo encaja: el presupuesto deja de ser un papel o memoria de obra para convertirse en el corazón del proyecto; compras y subcontratas trabajan con sus objetivos claros; la producción se mide en tiempo real; las certificaciones se generan con datos fiables y el cierre administrativo fluye para ser plenamente operativo. La empresa no solo ejecuta mejor, cobra antes, negocia mejor y protege el margen con decisiones basadas en datos y no en intuiciones. Es una herramienta clave para crecer y funcionar de forma eficiente.