Los hechos se produjeron en el minuto 37 del partido, coincidiendo con el primer gol del equipo visitante. Según la investigación, el aficionado, situado en la grada de animación Fondo Norte, imitó de forma visible y repetida a un mono, acompañando los movimientos con sonidos “uh, uh, uh” dirigidos a jugadores madridistas.
La denuncia inicial partió de la Liga de Fútbol Profesional, que puso en conocimiento de la Policía los cánticos y gestos racistas, difundidos posteriormente por un programa de televisión y en redes sociales, lo que amplió su alcance.
Tras el análisis de imágenes y vídeos, agentes de la Brigada Provincial de Información de Oviedo, en coordinación con la Comisaría General de Información, lograron identificar al autor y proceder a su detención. El individuo está acusado de un delito contra la integridad moral y otro de odio. Tras declarar en dependencias policiales, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción nº 1 en funciones de guardia de Oviedo.
Además, ha sido propuesto para sanción administrativa en aplicación de la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, que contempla multas de hasta 650.000 euros y la prohibición de acceso a recintos deportivos en casos muy graves.
La investigación ha sido comunicada también a la Fiscalía Delegada para la Tutela Penal de la Igualdad y Contra la Discriminación, que estudia posibles penas de hasta tres años de prisión en aplicación del Código Penal.
La LFP ha reiterado su “compromiso firme” con la erradicación de actos racistas, violentos o xenófobos en los estadios, que “perjudican gravemente la imagen y reputación de jugadores y clubes”. Por su parte, la Policía Nacional recordó que la lucha contra la violencia y los delitos de odio en el ámbito deportivo constituye uno de sus pilares de actuación.

