REAL OVIEDO

Colistas en un parón amargo

El Real Oviedo pasará las dos próximas semanas viéndose en el último puesto de la clasificación de Primera División lo que aumenta las malas sensaciones de todo el oviedismo. El equipo, lejos de dar síntomas de recuperación, cada día ofrece una imagen más preocupante y Luis Carrión deberán encontrar soluciones de manera urgente.

Chisco García

Oviedo |

Nadie pensó nunca que San Mamés fuese el mejor escenario para dar un golpe sobre la mesa y sumar esa victoria que se antoja tan necesaria para que el Real Oviedo sea capaz de revertir su delicada situación en la tabla. Los azules encaran el último parón de la temporada por los partidos de las selecciones nacionales como colistas de Primera División y ofreciendo una imagen que dista un mundo de ser la propicia para cambiar de rumbo, al menos, en el corto plazo.

La llegada de Luis Carrión al banquillo azul no ha provocado el giro esperado, ni en resultados, ni tampoco en juego. La evolución apuntada en Girona y ante Osasuna se fue al traste en un segundo tiempo calamitoso en San Mamés donde sólo el mal momento del Athletic perdonó a los azueles de llevarse un correctivo mucho más importante.

Al equipo le sigue costando un mundo hacer goles, pero el siguen generando peligro con muy poco y en las áreas radica el principal problema. El estilo que Carrión quiere para los suyos necesita grandes dosis de confianza para poder ser aplicado y, ahora mismo, esa confianza brilla por su ausencia en las filas carbayonas.

El dolor de verse último en la tabla durante las dos próximas semanas también significa que hay un margen para detectar los problemas y trabajar en solucionarlos. El próximo partido del equipo será el día 23, cuando al Carlos Tartiere llegue el Rayo Vallecano en lo que tiene aspecto de ser un partido clave en el futuro del equipo y también del banquillo.