“Antes de vuestras preguntas me gustaría agradecer a Paunovic, con el que tengo una gran relación y pude hablar con él ayer personalmente. Agradecerle todo su trabajo y lo que hemos conseguido, forman parte de la historia de este club para siempre”, expresó Cazorla al inicio de su intervención.
El jugador explicó que fue “el primero en entrar en su despacho una vez le comunicaron que estaba despedido” y reconoció que “nos pilló a todos por sorpresa el despido”. Aun así, mostró respeto por la decisión tomada: “Hay que respetar las decisiones y ya, pero fue una sorpresa, sí”.
El veterano centrocampista dedicó parte de su discurso a desmentir los rumores que lo vinculaban con la destitución del técnico. “No iba a hablar de esto, pero cuando afecta a mi familia y a mis seres queridos tengo que dejar las cosas claras”, afirmó. En este sentido, insistió en que “nunca he tenido que ver en las decisiones del club” y pidió que se le valore por su rendimiento sobre el terreno de juego: “A mí me tienen que juzgar como futbolista, si estoy viejo o acabado, pero ensuciar mi imagen no lo puedo permitir”.
Respecto al regreso de Luis Carrión al banquillo oviedista, Cazorla mostró su respaldo absoluto: “El club ha apostado por Luis, es un viejo conocido y ha llegado con la misma ilusión que entonces. Los compañeros están contentos”. Además, lanzó un mensaje de unión al entorno carbayón: “Tenemos dos opciones: matarnos entre todos o morir juntos. Por encima de cualquier jugador o entrenador está el club”.
Mirando hacia el futuro inmediato, el capitán pidió calma antes del próximo compromiso liguero frente al Espanyol: “No podemos estar jugando finales en la jornada 9”. No obstante, subrayó la necesidad de sumar puntos cuanto antes: “Hay que salvar la categoría, pero con calma y trabajo”.
En el plano físico, Cazorla se mostró optimista y dejó buenas sensaciones: “De la rodilla estoy mejor. Este parón me ha venido muy bien porque contra Barcelona y Levante sufrí bastante dolor. El objetivo es jugar con buenas sensaciones”.
