03/10/2025

Galo Pablos pasó de Grecia a recorrer varios países del Este. Así que volvimos a llamarle mientras estaba de viaje para que nos contase cómo son Bulgaria, Rumanía, Macedonia y Albania. Hay luces y sombras.
En la parte positiva destaca Macedonia. País pequeño y poco conocido pero que esconde una joya que ha pasado directamente al top mundial de nuestro viajero dicharachero. Ojito con Ohrid, un pueblo muy bonito con un lago impresionante y que es patrimonio de la humanidad. Solo por estar allí merece la pena la visita al país, aunque no es lo único que ofrece.
También merece la pena Rmanía. Bucarest llama la atención para bien y echa por tierra la imagen preconcebida que tenemos sobre el país. Galo recomienda preparar un fin de semana largo para descubrirla y vivir su buen ambiente, rebosante de juventud.
En el lado opuesto Sofía. La capital búlgara decepciona, por decirlo así. Ofrece muy poco y muestra una capital que se quedó anclada en los 90. Una tarde como mucho, dice Galo.
Albania la ha podido ver menos, pero tiene una costa espectacular.
Estos países del Este están en general abriéndose ahora mismo a un turismo más regular y se nota que aún no están preparados del todo. La población es muy amable, pero tirando a fría. Moverse en autobús es tedioso aunque las carreteras no están mal. Siguen siendo países más baratos que el nuestro, pero que nadie crea que va a ser el rey del mambo con dos duros. La cerveza cuesta bastante parecido que España, aunque el alojamiento y el transporte es barato.
Meter tantos países en poco tiempo puede hacerse. No si tienes intención de vivir la ciudad (Galo te anima a intentarlo en Sofia) pero suficiente una semana para conocer un poco de los sitios.
