El Proyecto LIFE PMFree-Ports busca reducir las emisiones de partículas PM10 y PM2.5 en el manejo de graneles sólidos (carbón, minerales, productos alimenticios), una actividad que genera emisiones significativas de partículas durante el almacenamiento, manipulación y transporte. El principal elemento con el que se quiere contar es una herramienta predictiva. Se cree posible anticipar qué contamina y cuánto contamina para adoptar las medidas y planificar las medidas preventivas necesarias para reducir ese impacto. La investigadora principal del proyecto, Vicenta San Félix, reconoce que la contaminación 0 no es posible hoy por hoy, pero conseguir que el impacto sea mínimo es un objetivo planteable.
El proyecto ha comenzado en junio de 2025 y se alargará hasta mayo de 2028. La idea es conseguir establecer unos protocolos que puedan implantarse en todos los puertos españoles y europeos. Será un trabajo arduo porque la situación no es la misma en cada puerto y depende de muchas cosas. Pero lo que destaca Vicenta son las medidas que ya se vienen adoptando desde los puertos. Con esta iniciativa europea se cree que ayudarán a mejorar la aceptación social de las actividades portuarias, muchas veces en el punto de mira por actitudes más propias del pasado, dice. Cabe recordar que las nuevas normativas medioambientales son mucho más exigentes con las actividades portuarias, y se han reducido de forma sustancial los límites permitidos.
Los trabajos están coordinados por el Instituto de Tecnología Cerámica, que forma un consorcio con el Puerto de Gijón, las autoridades portuarias de Valencia y Cartagena, la Fundación Valenciaport, Puertos del Estado y el spin-off de la Universidad de Granada Oritia & Boreas.
