CON SERGIO BEGEGA

Políticos y pancartas

Cada vez es más habitual ver a políticos, en ocasiones en el ejercicio del poder, participando en manifestaciones. Algo contradictorio en algunos casos porque se protesta contra cosas que dependen de las administraciones de las que ellos mismos forman parte. Asunto que requiere del ANÁLISIS POLÍTICO que en Más de Uno Gijón aporta Sergio Begega.

Guillermo Figueroa

Gijón |

Lo hemos visto recientemente en la movilización que exigió la supresión del peaje del Huerna o en las movilizaciones que exigen soluciones al tráfico pesado en el barrio de La Calzada. Sergio nos explica que los gobernantes suelen elegir temas "identitarios", que movilizan a mucha gente y que trascienden lo político, para ponerse a ambos lados de la pancarta. Porque los partidos políticos son quienes tienen en sus manos cambiar las cosas. Más peculiar es el caso del Huerna, porque el gobierno asturiano es del mismo signo que el gobierno central. Para el Ayuntamiento de Gijón es más "sencillo" apoyar las movilizaciones por el vial de jove porque no tienen relación ideológica. Y aquí entra el siguiente punto. Los políticos apoyan manifestaciones que les son "ajenas", que no van directamente contra ellos mismos. Especialmente abonado a este tipo de movimientos son los casos en los que ni depende de un gobierno (Tenneco o Alcoa por ejemplo).

Sin embargo esta participación política en las movilizaciones que se ve desde José Luis Rodríguez Zapatero (aunque desde la oposición es más usual porque desde el gobierno hay cosas que no se pueden apoyar públicamente) y sobre todo desde el 15M puede no ser sostenible en el tiempo, advierte Sergio. Ser poder y contrapoder al mismo tiempo no es sencillo. Saber diferenciar entre el espacio político y el espacio social es importante, aunque con las redes sociales cada vez sea más complicado.

La sociedad civil ejerce una presión muy importante. La protesta forma parte del ADN de una democracia y los gobiernos deben valorar cómo interpretarlas. Rechazar las peticiones y resistir, unirse o plegarse. En este último caso hemos visto la paralización del traslado del albergue Covadonga al Natahoyo, que también deja contradicciones.