Un asunto que preocupa son las fiestas de prao. Temen que pueda estar en riesgo uno de los elementos tradicionales de la ciudad, e instan al ayuntamiento a protegerlas. Creen que se está incumpliendo el compromiso de dar facilidades y la normativa es muy farragosa. Esperan que se tengan en cuenta sus propuestas de mejora.
El presidente vecinal, Manuel Cañete, nos explica además el hartazgo en torno a la contaminación y la falta de avances en los accesos al musel. La próxima semana decidirán un calendario de movilizaciones, que incluirán una gran manifestación hasta el centro de la ciudad. Cañete apuesta por no tener prisa y hacerlo bien.
Con los parques de baterías preocupa que el ayuntamiento se esté poniendo de perfil. Esperan una reunión con la alcaldesa, a quien pedirán que se ejecute la anunciada moratoria y no se conceda ninguna licencia hasta que esté lista la normativa autonómica que regule su actividad y aleje las baterías de las viviendas.
