El FICX presentaba así a la película ganadora: "El de David Bim es sin duda uno de los debuts más sonados del año, merecedor de la Mención Especial del Jurado y del Premio FIPRESCI en Visions du Réel (entre otros galardones). Una historia dotada de una contundencia visual que remite al cine de Béla Tarr, contada con escrupulosa dignidad, y un esmeradísimo tratamiento estético. Un film de rabiosa emoción y descarnado humanismo, focalizado en una pareja que reside en un paraje selvático, casi aislados de todo, y que lucha desaforadamente por su supervivencia y la de su hijo".
En Más de Uno Gijón ya habíamos hablado de esta película, que nos presentó Alejandro Díaz Castaño. De hecho, era una de las favoritas para el director del FICX, que no erró el tiro. David Bim reconoce que no se esperaba triunfar en festivales, pero agradece el apoyo a su trabajo, algo que le llena de voluntad para continuar.
Preguntado por sus 8 años conviviendo con los protagonistas del documental, David nos cuenta que no entiende el cine de otra manera. Para él, es una "cuota de verdad y es el arte del tiempo". Su cine debe tener un "grado de verdad" y si para conseguirlo debe estar tanto tiempo lo hará. Para ser coherente.
El premiado director nos explica también su curiosa relación anterior con el FICX.
