09/10/2025

Los organizadores del festival anunciaron la semana pasada que abandonaban Asturias tras cuatro años en los que habían metido a miles de jóvenes en Llanera durante tres días de julio. Antes de su marcha quieren un último baile y sus fans, los bombis, han pedido que sea en nuestra región. Será una despedida a lo grande de un festival que no ha contado con apoyos políticos.
Asturias fue el lugar que vio nacer al Boombastic y ahora le ve marcharse para internacionalizarse. Ya tienen cerrada una sede en Miami (EEUU) y Marino González, CEO del Festival, nos anticipa que en breve anunciarán dos más. Pasan de ser una empresa organizadora de festivales a una compañía que hará muchas otras cosas. Pero precisamente por eso, porque son una empresa, también se marchan. En estos cuatro años han invertido 7 millones de euros en la región y han generado un impacto económico de 15, pero nunca han contado con apoyo del gobierno asturiano.
La relación es buena y se trabaja en buscar nuevas formas de colaboración, deja claro Marino, pero es normal que se vayan a buscar otras ciudades donde encuentran más apoyo y facilidades, nos cuenta. Afirma respectar la decisión del gobierno regional de no dedicar dinero a este tipo de propuestas, aunque, recuerda, el 65 por ciento de los más de 150.000 jóvenes que acuden cada año a los conciertos son de fuera de Asturias. Marino entiende que son un agente importante porque muchos de los bombis conocen Asturias gracias a ellos y se plantean repetir,
Por eso lo que no entiende Marino son las críticas "por todo" de OTEA y FADE. Asegura que nunca les han hecho mucho caso porque en ningún momento la patronal ha mostrado interés en sentarse con ellos para ver cómo puede salir todo el mundo beneficiado. Y los hosteleros de Llanera o los hoteles asturianos que acogían a los asistentes al festival también son parte del sector, sentencia.
Boombastic no cierra la puerta a volver. Pero ahora mismo apuestan por otros formatos y proyectos.
