Cientos de vecinos llevan esperando las ayudas años. Es el caso de Jorge Espina, vecino del Polígono de Pumarín al que el Ayuntamiento le debe 12.000 euros. A él y a sus 300 vecinos, que en 2015 decidieron reformar su fachada. Para tomar la decisión fue fundamental que el Ayuntamiento concediese las ayudas, puesto que sufragarían el 60 por ciento del coste de la obra. Pero desde 2017 la tienen aprobada. La obra finalizó en 2019. Y a día de hoy no han recibido el dinero y muchos vecinos siguen pagando por los créditos solicitados en su día. Jorge no entiende que gobiernos, de un signo y otro, les hayan hecho promesas que se incumplen. Están hartos, dice.
El concejal de urbanismo, Jesús Martínez Salvador, es consciente del hartazgo y el cabreo. Reconoce que les hubiese gustado incluir una partida presupuestaria para subsanar la deuda en 2026, pero asegura que la regla de estabilidad presupuestaria se lo impide. Sin embargo, mantiene el compromiso que asumió con los vecinos y afirma que su objetivo sigue siendo liquidar toda la deuda antes de finalizar el mandato. Confía en poder incorporar dinero en el segundo semestre de 2026 y habilitar una partida en 2027. Recuerda que en el pasado ya hicieron grandes avances, al tiempo que recuerdan que fue Foro quien extendió a todo Gijón unas ayudas pensadas inicialmente por el Psoe para el Muro de San Lorenzo. El error, reconoce, fue no establecer límites. Toda comunidad que cumplía los requisitos recibiría la ayuda, y la demanda superó con mucho la disponibilidad presupuestaria. Por eso, de cara a abrir nuevas convocatorias en el futuro sería necesario un análisis riguroso.
Toda la oposición critica la situación y acusan al gobierno local de desatender a los vecinos. Le califican de moroso o le acusan de priorizar el pago de deuda a los bancos en lugar de a los vecinos. Todos los partidos han presentado enmiendas al presupuesto para que haya dinero sobre el papel.
Los administradores de fincas afirman que hay mucha preocupación sobre este tema tanto en los propios vecinos como en las empresas que ejecutaron las rehabilitaciones. Aunque las ayudas deberán abonarse, los plazos son difusos. Porque no es lo mismo tener aprobada una ayuda que haber recibido la notificación. Porque desde el momento en el que se notifica hay 3 meses para pagar, pero si solo está aprobada...Por eso, Asunción Noguero, miembro del colegio de administradores de fincas entiende que los vecinos afectados no podrían reclamar nada. La obligación de pagar la obra es individual, no del Ayuntamiento.
