Cerca de 200 tractores y otros vehículos según la organización marcharon por el centro de Oviedo en la protesta del campo de Asturias contra el tratado UE-Mercosur. "Vamos a comer mercomierda" o "Por un futuro en el campo asturiano" son algunas de las pancartas que se han visto durante la marcha que este mediodía ha expuesto el enfado del campo asturiano con ese acuerdo que se firma este sábado pero que ahora debe ser ratificado por la eurocámara y parlamentos nacionales.
La manifestación organizada por URA, USAGA, Coag y Asaja terminaba frente a la delegación del Gobierno en Asturias con la intención de entregar un escrito a Adriana Lastra. Sin embargo, la delegada gubernamental estaba ausente, algo que ha sentado muy mal a los convocantes de la protesta. Borja Fernández, el secretario de URA organización mayoritaria en el sector, lamentaba el papel de Lastra e invitaba a los manifestantes a decidir si dejaban sus tractores aparcados, algo para lo que, en principio, no tenían permiso. Fernández lamenta que Lastra pliegue a las directrices del ministro de Agricutlura Luis Planas. También pedía a los eurodiputados asturianos, el socialista Jonás Fernández y la popular Susana Solís, que no apoyen el tratado. Según lo decía y dirigiéndose al presidente del PP de Asturias presente en el acto, Álvaro Queipo asentía a la petición del líder agrario. El responsable de URA lamenta la ausencia en plaza de España del consejero de Medio Rural a quien pedía agilidad en cuestiones como los pagos de la PAC o las ayudas a la incorporación. Todo ello, mientras humeaba la pila de heno de una bola silo quemada en la plaza. En una serie de discursos críticos con los políticos en general pero especialmente con los que gobiernan en Asturias, España y Bruselas, los dirigentes de las organizaciones pidieron apoyo cuando haya que tomar decisiones sobre el tratado. "Estaremos atentos", advertía David Pérez porque "no todo está perdido" según José Antonio Alonso de USAGA ante una situación en la que, concluía José Ramón Artime "competir sí pero no así".
El consejero Marcelino Marcos mostró su rechazo al tratado y exigió a la UE una plan plurianual de ayudas en los próximos años. Miel, faba y sobre todo sector cárnicos son los que más pueden sufrir por la apertura de la UE a la producción intensiva de los países del Mercosur.

