El retrato del expresidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, lucirá expuesto a las puertas de la Sala de la Corona del Edificio Pignatelli. Hoy se ha descubierto la obra, realizada por la hermana Isabel Guerra, coincidiendo con la primera toma de posesión del socialista. Acompañado por la bandera de Aragón, el Estatuto de Autonomía, y una pila de libros de filosofía, historia o política, Lambán posa para inmortalizar sus ocho años de mandato.
Visiblemente emocionado, el expresidente ha asegurado que, a pesar de su delicado momento de salud, “sigue militando por y para Aragón por encima de cualquier cosa”. Una tierra por la que trabajó para posicionarla en el mapa político y económico, “una tarea en la que no va a cesar”. Para ello, le ha tendido la mano al actual Ejecutivo de Jorge Azcón.
“Quiero que a esta tierra le vaya bien, he sido muy feliz en esta comunidad política y me dejaré la piel en el empeño. Tenemos que esforzarnos todos mucho, dándonos la mano y no agrediéndonos permanentemente como parece que se ha instalado en la política española”, ha indicado.
Una política del Gobierno Central que ha estado muy presente en su discurso. Lambán ha considerado que Aragón debe estar “ojo avizor” y luchar para que su progreso “no se vea lastrado por una política nacional que beneficia a otras comunidadescomo País Vasco o Cataluña”.
Además, se muestra defensor del espíritu de la transición, que considera que debe “recuperarse ante un país que está a la deriva”. También de la Constitución de 1978, de la socialdemocracia clásica y de las instituciones. A pesar de esta postura, afirma que “no teme la etiqueta de conservador”.
“MI PARTIDO ME DUELE EN LO MÁS PROFUNDO DEL ALMA”
A nivel de partido, hace tiempo que “no se siente identificado con los valores que defiende el Partido Socialista, tanto en Madrid como en Aragón”. “En este momento mi partido me duele en lo más profundo del alma, mientras que Aragón, por el contrario, me alegra el corazón”, ha afirmado.
Garantiza que mantendrá su pasión política “hasta el último aliento de su vida” y la centrará en asuntos “que no le generan ninguna contradicción”. “Cada día tengo menos pelos en la lengua, si alguna vez he tenido alguno”, ha señalado.

