Gozarte

La Torre Nueva, la torre desaparecida de Zaragoza

Dentro de la lista de monumentos que han desaparecido en la ciudad de Zaragoza, la Torre Nueva es uno de los más significativos. Carlos Millán, de Gozarte, cuenta cómo era y qué misión tenía la Torre Nueva y porqué ha vuelto a ser protagonista.

Lourdes Funes

Zaragoza | 25.06.2024 18:04

Carlos Millán, de Gozarte/Lourdes Funes

La Torre Nueva fue la primera torre civil que se levantó en Zaragoza y que marcaba el día a día de la ciudad. Carlos Millán, de Gozarte, explica cómo se levantó a comienzos del siglo XVI, a pesar de que hay una corriente que dice que es del siglo XI de la taifa musulmana. La Torre Nueva es uno de los monumentos mejor documentados de la ciudad ya que cuando se realizaron los cimientos, hubo una inspección y se conservan las actas de esa revisión.

Algo que caracterizaba a esta torre era su inclinación, se llegó a decir, como cuenta Carlos Millán, que por el lugar en el que está ubicada, en la plaza San Felipe, le daba más sol por lado que por otro y los ladrillos fraguaron en tiempos diferentes, de ahí su forma definitiva. Se conservan mucho material fotográfico de la época y en algunas imágenes se ve cómo se le construyó una especie de cinturón para consolidar la base.

Se trata de un edificio civil, lo construyó el Ayuntamiento queriendo convertirlo en un símbolo como tiempo después lo fue La Lonja. Entre sus funciones había dos muy claras: el reloj y el aviso de lo que sucedía en la ciudad. Millán explica cómo el reloj fue el primero que marcaba el tiempo laico, no llamaba al rezo como hacían las campanas y relojes de las iglesias. Cuando había un incendio, según el toque de las campanas de la Torre Nueva, los bomberos sabían a qué zona de la ciudad acudir.

Tan emblemática fue esta Torre que Benito Pérez Galdós la retrata en sus Episodios Nacionales, en el de Zaragoza, ella le dice a el: “hasta que esa torre no se ponga recta durará mi amor por ti”.

El derribo de la Torre Nueva

A finales del siglo XIX, quizá por petición de vecinos influyentes de la plaza, se decidió que había que derruir la torre. Se argumentó que la torre se había inclinado demasiado y podía suponer un peligro. Carlos recuerda que no debería ser tan peligroso cuando el Ayuntamiento cobraba una entrada a todos los vecinos que querían subir a lo alto de la torre. Dinero que se utilizó para los trabajos de demolición.

Hubo una respuesta social cuando se tomó esta decisión y personajes como los Gascón y Gotor lucharon porque no se tirara la torre. En aquel momento, muchos cogieron sus piedras y hoy se pueden ver en varios edificios del Paseo Independencia. En la bodega de Montal se guardan muchos objetos como la esfera del reloj o una guitarra hecha con madera de la Torre Nueva como homenaje a ese edificio.

Nuevo proyecto

Ahora la Torre Nueva está de actualidad porque se ha retomado la idea de volver a construirla. Carlos Millán recuerda que a lo largo del siglo XX ha sido muchos los proyectos que han realizado este planteamiento, pero ahora hay un proyecto más avanzado, el planteado por la Fundación Ingenio Azul.

Tiene muchas voces en contra porque, como indica Millán, con precisión no se sabe casi nada, sólo que podría tener un coste de unos 8 millones de euros y el proyecto preocupa porque asegura que la reconstrucción solo mantendrá un 85% del aspecto de la original, eliminando el reloj y las campanas.