La oficina municipal de Turismo de Teruel ha instalado un altar de los muertos ambientado en la figura de los Amantes. Se trata de una tradición mexicana que consiste en una ofrenda para honrar y recordar a los difuntos, con la creencia de que sus espíritus regresan temporalmente para convivir con la familia.
Es una de las actividades que el ayuntamiento de Teruel ha organizado conjuntamente con la asociación Teruel ComPasión con motivo de la celebración de la Noche de las Ánimas. El altar de los muertos está dedicado a Isabel y Diego, los Amantes de Teruel, de ahí que incluya productos gastronómicos como el jamón, los suspiros de amante o vino de la tierra.
Según ha explicado Ulises Prieto, profesor de la Universidad de Zaragoza y natural de México, "en el altar de los muertos se pone la comida y la bebida que le gustaba a la persona fallecida, junto a unos elementos comunes a todos los altares que simbolizan los cuatro elementos".
Esta tradición de origen prehispánico se celebraba cuando alguien moría y se le dedicaba una ofrenda con la creencia de que los cuerpos y las almas tenían que pasar por varios niveles que les producía hambre y sed, motivo por el que se les ofrecía comida y bebida, también destinada los dioses. Esta tradición se ha adaptado a nuestros días y desde 2013 es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

