Esos frescos fueron arrancados y expoliados en 1936. Las pinturas en litigio son del siglo XIII y representan el arte medieval hispánico. Reflejan pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento. En el caso de que los jueces del Supremo fallaran a favor de Aragón y las pinturas volvieran a su lugar de origen en el Monasterio de Sijena, el traslado sería un proceso técnico complejo que podría durar meses.
El abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, Jorge Español, señala que Cataluña no tiene argumentos jurídicos para reclamar esas pinturas, ya que esas pinturas fueron arrancadas y distintos organismos internacionales concluyen en que este tipo de frescos deben volver a su lugar original. De hecho, el Gobierno aragonés tiene ya preparada una hoja de ruta para el retorno de esas pinturas.
Desde el Gobierno aragonés esperan que finalmente el Tribunal Supremo falle a favor de Aragón y que los bienes de Sijena puedan volver al Monasterio. La vicepresidenta, Mar Vaquero, ha remarcado que sería de justicia tras décadas reivindicando unos bienes que son parte de la historia y del patrimonio de Aragón.

