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Según el FOESSA, 82.000 aragoneses viven en pobreza severa

El informe, que analiza el periodo 2018-2024, advierte del reparto desigual de la riqueza en tiempos de bonanza y el aumento de las desigualdades. Cada vez más “trabajadores pobres” no pueden acceder a la vivienda. Advierten del empobrecimiento de la clase media y por ende, del aumento de las situaciones de exclusión social.

Chema Catalán

Zaragoza |

Gómez-Bahíllo y Fuentes en la presentación del informe
Gómez-Bahíllo y Fuentes en la presentación del informe | Cáritas Diocesana

El crecimiento del empleo o de los sueldos de los últimos seis años no ha sido homogéneo ni ha ido aparejado al crecimiento del coste de la vida y, por eso, las desigualdades en Aragón no dejan de crecer. Lo refleja el informe FOESSA de Cáritas, que ilustra esa realidad con cifras preocupantes. Actualmente hay 300.000 personas en exclusión social en Aragón, 140.000 más que hace seis años. Tienen problemas para acceder a la vivienda o a un trabajo que les permita vivir sin ayuda.

Además, la tasa de pobreza severa, que afecta a 82.000 aragoneses, ha crecido dos puntos en los últimos dos años hasta situarse en el 6%. Y eso, pese a estar en un momento de bonanza y no de crisis.

Según el estudio, el 30% de los aragoneses no puede afrontar gastos extraordinarios y el 12% de los hogares tienen dificultades para acceder a tratamientos sanitarios. La exclusión afecta especialmente a mujeres, niños o personas extranjeras. Creen que las estadísticas económicas son favorables o no reflejan la dura situación de mucha gente porque una parte de la población cobra salarios altos, “pudiendo incluso comprar los pisos más caros al contado”.

Carlos Gómez Bahillo, presidente de Cáritas Aragón, ha advertido sobre el empobrecimiento de la clase media. “Vamos hacia una dualización social como nunca en España, con un reparto muy desigual de la riqueza”, ha manifestado en la rueda de prensa. “Al empobrecimiento de la clase social media. Cada vez es mayor el colectivo de población más próximo a cobrar el salario mínimo, independientemente de su cualificación”.

La respuesta de las administraciones se queda corta. Según el informe, el Ingreso Mínimo Vital sólo llega al 62% de la gente en pobreza severa. Además, el dinero destinado a la "renta mínima aragonesa" se ha reducido un 96% a raíz de la entrada en vigor de la prestación estatal, pasando de 48 millones en 2020 a 2 millones en 2023.

El sociólogo Pedro Fuentes, coordinador del estudio, desmiente además el “bulo” de que las personas en esa situación viven de pagas o no buscan trabajo. “3 de cada 4 hogares en exclusión severa activan estrategias de incluso”, ha explicado. “O buscan trabajo, o estudian. Activan redes o siguen planes de inclusión públicos o privados, pero chocan permanentemente con barreras estructurales y se topan con dispositivos de ayuda muy fragmentados, con recursos escasos y muy poco personalizados”.