El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Huesca ha dictado la ejecución definitiva de la sentencia que obliga al Museo Nacional de Cataluña a devolver las pinturas de la Sala Capitular al Monasterio de Sijena. El plazo para el traslado será de siete meses, tal y como solicitó el Gobierno de Aragón en su cronograma cuando pidió la ejecución forzosa. En su defecto, el Museo puede aportar una alternativa en diez días.
La resolución también permitirá que los técnicos aragoneses puedan estudiar las pinturas durante el tiempo que requieran. El abogado de Sijena, Jorge Español, no está de acuerdo con el cronograma del Gobierno aragonés ni con los argumentos catastrofistas catalanes. En su lugar, ha pedido priorizar la restauración de las pinturas a la celeridad de su devolución.
"Me temo que todo esto es un brindis al sol porque no estamos hablando de entregar una un cargamento de caramelos, estamos hablando de unos bienes muy delicados. Aquí lo que interesa es la seguridad de la ejecución, no el tiempo. Aquí el tiempo es algo totalmente accesorio. Lo importante es la seguridad y la garantía de que esto los bienes llegan en el mejor estado posible al monasterio".

