El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha inaugurado el nuevo acuartelamiento y comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza. Las obras han durado tres años y el presupuesto ha ascendido a 36 millones de euros, con cargo al Plan de Infraestructuras de Seguridad del Estado. El edificio, de más de 22.400 metros cuadrados, cuyo consumo energético será prácticamente nulo, cuenta con galería de tiro, espacios para los perros del cuerpo o con un polideportivo, entre otros.
Marlaska, que ha sido recibido con una sonora pitada de miembros de JUCIL, ha valorado la apuesta de su Ministerio por subir los sueldos de los efectivos y por reforzar también las plantillas, que baten récord histórico. Actualmente en Aragón hay más de 5.300 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, un 8% más que en 2018.
Pese al cierre de algunos cuarteles o servicios en la provincia de Zaragoza, asegura que están comprometidos con el medio rural. “La distribución y funcionalidad corresponde a los jefes operativos. Y creo que se está haciendo de forma proporcionada y adecuada, y dando seguridad. Zaragoza, Aragón es una de las comunidades más seguras de España”, ha dicho.
Mayandía y pulseras telemáticas
El ministro también ha adelantado que, en la última parte de este año, saldrá a licitación la construcción de la que será la nueva jefatura de Policía Nacional en Mayandía, en Zaragoza. Los derribos, a punto de terminar, se han alargado en el tiempo por distintos contratiempos, como la aparición de amianto.
En su encuentro con los medios, el ministro Marlaska se ha referido también al fallo de las pulseras telemáticas antimaltrato en 2024. Aunque se muestra partidario de investigar lo sucedido, tal y como ha pedido Sumar, insiste en que el error sólo afectó a la migración de datos pero no hubo brecha de la seguridad de las mujeres.

