No supone ningún riesgo para la salud humana ni por contacto ni por el consumo de leche o carne de vacuna. Tiene un impacto económico, ya que es obligatorio sacrificar a los animales. Los ganaderos piden que se extremen todas las medidas de prevención e incluso pruebas en origen a los animales. Además, temen el cierre de algunos mercados como Marruecos.
Representantes del Gobierno aragonés se reunirán esta tarde en Binéfar con los productores de vacuno para tranquilizar al sector. Si apareciese algún caso, trazarían un radio de seguridad de 20 kilómetros y otro de 30 kilómetros de vigilancia y bioseguridad. El consejero de Agricultura, Javier Rincón, señala que también activarían un plan de contingencia que prevé el sacrificio de las cabezas de ganado y la retirada de esos cadáveres.
Sector Agroalimentario
La empresa aragonesa, Ñaming, cuya sede está situada en Mallén es líder en el mercado del denominado “Casual Food”, es decir, sándwiches frescos, bocadillos y ensaladas que se pueden comprar en máquinas de vending, supermercados o gasolineras. Da empleo a 400 personas en un radio de 40 kilómetros entorno a la factoría y el 75% son mujeres. Ha iniciado su proyección por mercados como Portugal, Francia y el resto de Europa.

