La tormenta del domingo ha dejado a Cecilia Anadón sin casa y sin negocio, una escuela infantil alternativa para niños de 0 a 3 años o lo que se conoce como madre de día. El domingo por la tarde, Cecilia estaba fuera de casa con su hija: "tuvimos que ir con unos amigos a sacar al perro de casa con el agua por la cintura para que no se ahogara". Esta afectada se pregunta qué se ha hecho en las inmediaciones de la calle Mozota para haber alcanzado el agua en su casa más de un metro sesenta de altura, cuando fue aún peor la tormenta del 6 de julio de 2023 y sólo sufrieron daños por el impacto del granizo.
Lamenta que no hubiera ninguna alerta de lo que estaba por llegar ni se diera aviso de desalojo. Cecilia cuenta que ayer no contaron con la ayuda de ninguno de los efectivos desplegados en el municipio: "hasta esta mañana no ha pasado nadie por aquí, pero por suerte he podido contar con la ayuda de amigos y familiares que se están volcando; tampoco nadie nos ha preguntado si tenemos dónde dormir". También está contando con el apoyo de las familias de los niños a los que se atiende en su pequeña guardería, incluso dejando a los niños al cuidado de otros para venir a ayudar.
Cecilia ya ha dado parte de este devastador siniestro a su seguro, aunque, en principio, deberá ser el Consorcio de Seguros el que responda de los cuantiosos daños sufridos: "todos nuestros muebles y recuerdos están en la calle, sólo se han salvado las lámparas". Por delante queda tirar paredes, dejar secar todo bien y volver a amueblar la casa con todo nuevo.
