Las alcaldesas de Huesca y Zaragoza lamentan el ‘carpetazo’ del Ministerio de Transportes a la línea de cercanías entre ambas ciudades. Los equipos de gobierno de ambos ayuntamientos plantean una declaración institucional conjunta en la que subrayan el interés estratégico de este servicio para ambas poblaciones y para Aragón en su conjunto.
En opinión de Natalia Chueca y Lorena Orduna, la decisión del Ejecutivo central supone un “nuevo golpe a la vertebración territorial de Aragón” y un “desprecio” a las legítimas aspiraciones de la comunidad para mejorar su movilidad, cohesión y desarrollo económico, resultando “inaceptable” que el Gobierno de España renuncie a impulsar una infraestructura básica para conectar las dos capitales aragonesas. Todo ello en un contexto en el que la autovía A-23 soporta decenas de miles de desplazamientos diarios y en el que la sostenibilidad del transporte exige alternativas ferroviarias modernas y eficientes, con una estimación de 5.000 vehículos circulando cada día entre Huesca y Zaragoza, 1.400 personas desplazándose desde Huesca a Zaragoza para trabajar y casi 1.600 en sentido contrario.
En el caso de Zaragoza, la capital autonómica “no puede ni quiere resignarse a seguir siendo la única gran área metropolitana de España sin un sistema de cercanías plenamente operativo y funcional, y recuerdan que la baja utilización de la línea C1 no puede servir de excusa cuando el propio Ministerio mantiene un servicio insuficiente, con frecuencias escasas, trenes antiguos y una planificación obsoleta, indicaba Natalia Chueca
Desde Huesca, Lorena Orduna recuerda que el servicio de cercanías con Zaragoza es una demanda de la sociedad oscense en su conjunto y viene siendo insistentemente reclamada por el Ayuntamiento y por los agentes económicos y sociales de la ciudad. Esta negativa del Ministerio evidencia, según argumenta la propuesta, "la falta de sensibilidad del Ejecutivo central hacia Aragón y hacia Huesca".
Por todo ello, manifiestan su rechazo a la decisión del ministro Óscar Puente de descartar la ampliación del servicio de cercanías entre Zaragoza y Huesca por considerarla injustificada y contraria al interés general de los aragoneses. Asimismo, instan al Gobierno de España a revisar los estudios de viabilidad incorporando nuevos criterios de movilidad, sostenibilidad y demanda potencial con participación de las administraciones aragonesas, reclaman la mejora inmediata del actual servicio.

