Aprender jugando es la mejor forma de afianzar conocimientos y desde el Ayuntamiento de Mequinenza han querido hacer divertida la visita de su localidad a través de los espacios más significativos y turísticos. Para ello han implantado el geocaching, “aprovechando la oportunidad que nos da la tecnología y nuestra cabeza para resolver pistas y uniéndole la curiosidad por conocer nuevos espacios turísticos. Es la combinación perfecta”, como indica Javier Rodes, responsable de Museos de Mequinenza.
De momento se han escondido diez “cachés”, pequeños contendores con pistas y “tesoros”, en diez localizaciones como la confluencia de los ríos Cinca, Segre y Ebro, en la zona de los museos, en el pueblo viejo de Mequinenza que quedó inundado por la construcción del embalse de Ribarroja, en los espacios en los que tuvo lugar la Batalla del Ebro durante la Guerra Civil o en la casa natal de Jesús Moncada. “Está pensado para que todo el mundo pueda conocer estos espacios, además de la historia y curiosidades que hay detrás de ellos”, asegura Rodes.
En la página web de Museos de Mequinenza se puede obtener toda la información de este geocaching. Tan sólo hay que descargarse la aplicación de Geocaching y buscar “Mequinenza” en el mapa para para comenzar la aventura. Una vez que se localiza un contenedor, Javier Rodes explica que hay un “logbook” en el que se puede firmar para que qeude registrado que se ha encontrado el caché, eso sí, el tesoro ha de quedarse en el lugar en el que se ha encontrado para que los siguientes aventureros puedan descubrirlo.
