Deli Vinacua y su familia son algunas de las personas que ayer se vieron sorprendidos por varios desprendimientos en la carretera A-2606, entre Panticosa y el Balneario, que motivó el corte de esta vía. El coche de Deli junto a otros tres vehículos se quedó atrapado en una de las viseras donde afortunadamente pudieron resguardarse en el momento que las fuertes lluvias provocaron importantes deslizamientos cayendo toneladas de rocas en la carretera, entre los kilómetros 7 y 8,5 de la citada vía.
"Estamos vivos de milagro. Por segundos no nos ha pillado la lengua más grande. Hemos pasado mucho miedo. Pensábamos que no salíamos de allí", ha señalado esta vecina de Jaca que junto al resto de viajeros afectados se encuentra desde ayer tarde en el Balneario de Panticosa, gracias a que la Guardia Civil, el departamento de carreteras y el resto de instituciones, tras comprobar que no había ningún vehículo sepultado, trabajaron en la apertura de un pequeño paso para poder acompañar a los afectados a zonas seguras.
Desde el departamento de Fomento informan que la carretera está cortada en siete puntos y que desde primera hora de este viernes se está trabajando para reabrir al menos uno de los carriles para facilitar el acceso al balneario, aunque por el momento no se ha facilitado la fecha precisa de esa reapertura. A las 13,30 el director general de Carreteras e Infraestructuras Miguel Angel Arminio comparecerá en el primer punto de corte de la A-2606 para hacer una primera valoración de los daños provocados por la tormenta y el deslizamiento.

