¿Cuánto se puede ahorrar al sistema sanitario si las personas mayores realizaran un programa de ejercicio? La respuesta es más de mil euros por persona. Es una de las conclusiones de un estudio sobre cómo el ejercicio puede ayudar a la calidad de vida de los mayores reduciendo los costes de hospitalización, diagnóstico o medicación. Este estudio lo han llevado a cabo desde el grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza.
El coautor e investigador del al área CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición es José Antonio Casajús, explica que el estudio se llevó a cabo con 123 personas mayores de en torno a 80 años que se captaron en centros de salud y en residencias de Zaragoza. Durante seis meses realizaron tres sesiones semanales de una hora de ejercicio supervisado por profesionales. Entre los ejercicios que llevaron a cabo, destacaron los aeróbicos, fuerza, equilibrio, flexibilidad y entrenamiento funcional.
Tras estos seis meses de ejercicios, Casajús asegura que estas personas han ganado en capacidad funcional y les ha servido para luchar contra el aislamiento. Se pone de manifiesto cómo una dosis adecuada de actividad física, “se encuentran mejor, tienen menos miedo de salir de casa y les apetece más relacionarse con otras personas y participar de actividades sociales”.
Los beneficios obtenidos en las personas mayores han sido altamente positivos, lo que extraña que, conociendo que el ejercicio físico es una herramienta tan válida, cueste que se prescriba en las consultas. El investigador del grupo GENUD recalca que con una mínima inversión se puede llegar a ahorrar hasta mil euros por persona en gasto sanitario. Según datos aportados por el grupo de investigación, el coste medio de los servicios sanitarios fue de 3.091 euros en el grupo entrenado frente a los 4.135 euros del grupo de control.
