La Comisión de Hacienda ha dictaminado favorablemente las ordenanzas fiscales con los votos de PP y del concejal no adscrito. El grupo socialista y Vox han votado en contra. El edil de Hacienda Ricardo Oliván, destaca la supresión del impuesto de plusvalía y la reducción de tasas vinculadas a la actividad económica, en una propuesta que busca aliviar la carga fiscal de los oscenses y fomentar la dinamización empresarial.
Entre las principales medidas, Oliván ha destacado la derogación del Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal), que desaparece del conjunto de figuras tributarias del Ayuntamiento de Huesca. De este modo, los oscenses no deberán abonar cantidad alguna por operaciones de compraventa, herencias, donaciones o permutas de terrenos urbanos. Asimismo, las ordenanzas recogen la reducción del 2% en tres tasas vinculadas a la actividad económica, concretamente las licencias de apertura, la ocupación de vía pública con mercancías, materiales de construcción y andamios, y la utilización de espacio público para la instalación de mesas, sillas y veladores.
El documento también introduce mejoras en otras figuras tributarias, como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), que amplía sus bonificaciones por número de empleados en 15 puntos según las distintas escalas, y el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica,
que ajusta a la baja el coeficiente aplicable a los turismos. Por otra parte, la tasa de recogida de basuras y la de suministro de agua se actualizan un 2,7%, un incremento equivalente al IPC y derivado de la aplicación de normas estatales y comunitarias que obligan a adecuar los precios al coste real de prestación de estos servicios. Oliván ha subrayado que estas modificaciones “abundan en la senda marcada por el equipo de Gobierno desde el inicio del mandato: reducir la carga fiscal de los ciudadanos oscenses, modernizar el sistema tributario municipal y favorecer la reactivación económica, el desarrollo de las pymes y el empleo en la ciudad”.
Por su parte, Silvia Salazar, portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Huesca , explica que, “según lo esperado, Lorena Orduna ha vuelto a imponer sin negociar, unas ordenanzas que están lejos de todo lo que defendemos: congelación y progresividad”. Una vez más, “el concejal tránsfuga es el que, con su voto, permite que la señora Orduna tenga mayoría. A los 12 votos del PP suman el del señor Laborda, que ha vendido su voto por menos de 75.000 euros, para no tener que negociar ni escuchar las propuestas de nuestro grupo. Es una falta de ambición que demuestra que el Partido Popular tiene el voto número 13 asegurado, haga lo que haga”.
El PSOE critica que “de nuevo el discurso del gobierno municipal es una bajada de impuestos irreal: sólo a unos pocos, mientras el resto pagamos más por servicios que utilizamos a diario. El Ayuntamiento dejará de ingresar 500.000 euros por la supresión de un impuesto que sólo beneficia a las élites especuladoras mientras recauda más por la recogida de basura, por el consumo de agua o por el uso de la zona azul”. Silvia Salazar ha insistido en la propuesta socialista: “cuidar a la mayoría con medidas realistas, sostenibles y con un claro enfoque social y ambiental. No cargamos más a las familias, sino que incentivamos el comportamiento responsable invirtiendo cada euro público en mejorar Huesca”.

