El tejido comercial del entorno del Coso y San Miguel ya tiene marcada en el calendario la fecha del 20 de octubre. Ese lunes, las máquinas empezarán a trabajar por un período no inferior a 15 meses. El plazo de ejecución previsto inicialmente era de 17 meses, pero la presión de los comerciantes llevó al gobierno de Natalia Chueca a asumir el compromiso de acortar los plazos dos meses.
Una de las principales preocupaciones de los comerciantes es que las obras repercutan en las dos próximas campañas de Navidad, por lo que pidieron al Ayuntamiento esperar a que se apagaran las luces navideñas para empezar los trabajos, un planteamiento que fue rechazado. A cambio, se redujo el periodo de obras a 15 meses, confiando en que estén acabadas antes de la Navidad de 2026, además de la ejecución por fases para minimizar las afecciones. El portavoz de la agrupación de comerciantes Zaragoza Esencial, Alejandro Aznar, considera que el plazo es demasiado ajustado y no está garantizado que la empresa lo pueda cumplir.
Aznar no niega que cuando las obras traerán la renovación total de la red de saneamiento, mejorará el entorno y será más transitable para el peatón. Sin embargo, considera que la intervención es demasiado radical, aunque el proyecto inicial lo era aún más porque prácticamente suponía la peatonalización de Don Jaime. El portavoz de Zaragoza esencial afirma que "aún así afectará a la vida comercial de la zona de forma muy agresiva. Confío en que el futuro sea mejor, pero el presente va a ser negro y necesitamos que nos ayuden".
