Agua

La CHE cierra un año hidrológico "muy positivo" aunque marcado por las danas

El volumen de precipitación se situó por encima de la media de los últimos años, lo que garantizó la actividad económica de la cuenca y mejoró además la situación en la margen derecha, muy afectada por sequías previas. El organismo de cuenca, además, analizará pormenorizadamente las causas de los desbordamientos recurrentes del río Huerva.

Chema Catalán

Zaragoza |

Imagen de un embalse
Imagen de un embalse | Confederación Hidrográfica del Ebro

Según la Confederación del Ebro, el año hidrológico – terminado el 30 de septiembre – ha sido "muy positivo" en el conjunto de la cuenca. Aunque varias DANAS han provocado daños importantes y crecidas, por el lado positivo, las precipitaciones han superado en un 18% la media de los últimos 20 años. Ello ha permitido impulsar la actividad agraria y ganadera, o los usos recreativos e hidroeléctricos. Las lluvias de los dos últimos periodos han compensado la sequía que caracterizó los dos anteriores.

Ha mejorado la situación en la margen derecha, pero especialmente en la izquierda. El caudal de ríos como el Gállego y el Cinca ha sido un 50% superior al del anterior año hidrológico. En sistemas como los del Jalón y Aguasvivas las cifras de los embalses superan a la campaña anterior, pero Riegos del Alto Aragón o Bardenas han acabado algo por debajo de las reservas de hace un año.

La jefa del sistema de información SAIH Ebro, Ester Ruiz Durán, explica que las reservas de nieve han sido escasas y no compensaron a principio del verano el aumento del consumo de agua en el campo. Pero los embalses estaban en una situación favorable por lo que la campaña agraria no se resintió.

La CHE, que en 2026 va a celebrar el centenario de su creación, sigue trabajando en el nuevo plan hidrológico y en los que nos prepararán para afrontar periodos de tormentas y sequía. Fenómenos extremos que cada vez serán más habituales y que obligarán a tomar medidas por ejemplo de autoprotección.

Situación en la ribera del Huerva

La Confederación del Ebro va a analizar, además, la situación en la ribera de la cuenca del Huerva tras la crecida provocada por las tormentas el domingo pasado en el entorno de Zaragoza. El consistorio de Cuarte la vinculan a los pasos de agua bajo la autovía A-23, que, al hacer de embudo, aumentan la velocidad del agua.

Sobre ese extremo, el jefe de planificación, Miguel García Vera, pide “prudencia”. Recuerda que el terreno en la zona es poco permeable, por lo que el agua fluye con facilidad. Cree que hay que estudiar con detalle la situación para luego tomar las medidas oportunas. “Habrá que dar tiempo para que los estudios se hagan bien y con colaboración”, ha dicho, “y a partir de ahí adoptar las soluciones adecuadas, que no son sencillas”.

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