En Aragón, las plazas residenciales han descendido en los últimos años, a pesar de que ha aumentado las plazas de financiación pública. En 2024 había registradas 19.212 plazas residenciales, 28 menos que en 2019, por lo que, desde la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales denuncian que, a pesar de tener este número de plazas, tan sólo hay 17.250 personas viviendo en ellas, hay más de 2.000 que están sin ocupar y, contradictoriamente, “hay cientos de personas, grandes dependientes y dependientes severos que están esperando una plaza pública o financiada con ayuda pública”, explica el responsable de la asociación en Aragón, Gustavo García.
Algo que también ha denunciado García es que estos datos “no los da el Gobierno de Aragón ni ninguna administración”, por lo que puede ser mayor el número de personas que están esperando plaza y sería “importante contar con esta información para ubicar los servicios donde se necesitan”. Y es que las personas mayores quieren estar en sus casas y, si no es posible, al menos estar en una residencia en su localidad de origen. Gustavo García explica que desde las instituciones se está apostando por una estrategia de desinstitucionalización, porque las personas se puedan quedar en sus casas con ayudas, pero esas ayudas de domicilio son muy escasas.
De acuerdo a los datos que se manejan, esas ayudas no sirven para cubrir todos los gastos y necesidades que tienen, sobre todo, los grades dependientes. Y dentro de esas ayudas, Aragón está a la cola. La media de horas que se otorgan en España para la ayuda a domicilio es de 24 horas, en Aragón son 11. “En el caso de los grandes dependientes es escaso porque necesitan apoyo las 24 horas del día para todo, desde levantarse, vestirse, asearse, comer, para todo. Para ellos se les concede 47 horas y son 65 de media en Aragón”, indica García. La cuantía económica tampoco es suficiente, la media que se les concede a una familia con estas personas a su cargo es de 360 euros, mientras que la media en España es de 384, “una ridiculez”.
Soluciones a esta situación
El responsable de la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales en Aragón explica que se podrían emprender diferentes acciones y establecer líneas de trabajo para tratar de que mejoren estas cifras. La primera de ellas sería que el Gobierno de Aragón facilitara los datos de cuántas personas están a la espera de una plaza residencial, ya que se trata de información que debería ser pública.
Una segunda medida sería reforzar los servicios y la atención domiciliaria, además de actualizar las prestaciones para las residencias. “Estamos alardeando de que estamos a la cabeza en desarrollo económico, en inversiones y sin embargo ves los temas sociales y estamos a la cola”, asegura Gustavo García, quien ha añadido que “si se valora el cuidado a las personas mayores, valora a quien cuida a las personas mayores y lo que se valora se paga”.
Y la tercera propuesta es la de cambiar el modelo residencial. “Todavía hay residencias, estamos en el siglo XXI y hay residencias de mitad del siglo XX con comedores para 50 personas, con habitaciones compartidas donde no hay intimidad, donde las familias no pueden acceder a quedarse a comer con los residentes”.
