Este verano en Aragón se han registrado 159 incendios – la mayoría conatos – y sólo han ardido 291 hectáreas. Ninguno ha superado las 50 hectáreas calcinadas. El balance es positivo, especialmente teniendo en cuenta los grandes incendios registrados en otros territorios. Aun así, los años 2018 y 2023 fueron incluso más favorables aquí en Aragón.
Gracias a las lluvias de la primavera, la campaña de mayor riesgo empezó el 1 de junio con humedad en el monte y un escenario favorable. No obstante, las olas de calor aumentaron el riesgo progresivamente tras el mes de junio más cálido de nuestro registro histórico. De hecho, en agosto hubo que activar por primera vez el nivel de alerta Rojo Plus, coincidiendo con la ola de calor más larga hasta la fecha. Por tanto, factores como la sensibilización, colaboración, prevención y coordinación han sido claves en un contexto que se ha ido complicando por momentos.
Maribel Ureta, jefa del servicio de Gestión de Incendios Forestales y Coordinación del Gobierno de Aragón, ha valorado que apenas ha habido tormentas secas y, además, aunque de forma irregular, ha habido lluvias que han contribuido a mitigar el riesgo de incendios. “Ha habido una detección temprana, una disponibilidad de los medios, una valoración correcta del riesgo existente, un buen despacho de medios y una actuación de estos medios coordinada sobre el terreno”, ha explicado. “Esto ha permitido un ataque eficaz a unos incendios que estaban dentro de las capacidades de nuestro territorio”. De hecho, a lo largo del verano se han podido enviar medios para colaborar en la extinción de incendios en Castilla y León o Cataluña.
Los mayores incendios registrados este verano fueron los de Tolva, Berge y Foradada del Toscar. Del total de 159 registrados, el 40% fueron causados por rayos, el 27% por accidentes y el 8% fueron intencionados. Un 15% de ellos siguen en investigación.
Más medios y prevención
El Gobierno de Aragón seguirá impulsando la gestión forestal durante todo el año para prevenir los grandes incendios de nueva generación, que serán cada vez más habituales y virulentos. El reto es reforzar la colaboración público-privada o la formación del operativo. También es intención del departamento de Medio Ambiente lanzar una convocatoria de ayudas para que los pequeños municipios en zonas de alto riesgo hagan planes de autoprotección.
El consejero de Medio Ambiente, Manuel Blasco, cree que dejamos un verano “extraordinario” respecto a los incendios. Aun así, no hay que lanzar las campanas al vuelo porque, aunque en menor medida, sigue existiendo riesgo y sigue haciendo calor. Espera que, pasada esta etapa, “podamos decir que hemos conseguido entre todos que el verano ha sido bueno y que Aragón en materia de extinción de incendios está entre las comunidades autónomas más preparadas de España”.

