Es un “hasta luego”, no un “adiós” y es que el estadio de La Romareda resurgirá en dos años. Misma ubicación, pero diferente aspecto. Por eso, el 25 de mayo de 2025 va a quedar en el recuerdo de miles de zaragocistas que llenaron el estadio, concretamente en la mente de 24.007 personas que nada más terminar el partido que enfrentó al Real Zaragoza con el Deportivo de La Coruña saltaron al terreno de juego para conseguir un pedacito del estadio.
Casi el resultado, victoria de los blanquillos por 1 a 0, fue lo de menos. Nada más empezar el partido, en el medio del césped se vería una lona en la que se leía “Hasta pronto, La Romareda 1957-2025” y en la zona de Gol Norte una pancarta ponía “La Romareda siempre será mi estadio”. El saque de honor lo realizó un jugador histórico como fue Severino Reija y también el abonado nº3, Jesús Abril, que lleva 76 años como socio.
Momentos emocionantes que vivió uno de esos miles de aficionados que estuvieron en el último partido oficial de La Romareda, César Grañena, asegura que fue un partido muy intenso porque se dependía del resultado para saber si había permanencia o descenso. Y nervios mezclados de emoción tras el pitido final porque se decía adiós a un espacio “de encuentro, de sentimiento”. César es abonado desde hace 25 años en el Gol Sur y ya el año pasado tuvo que decir adiós a la grada y a la “familia que se crea con todos los abonados que tienes alrededor y con los que compartes una pasión”.
Entre los recuerdos más especiales, el amor zaragocista que le trasladó su padre y con el que se abonó al Real Zaragoza. No fueron pocos los aficionados que se llevaron un trocito del césped del campo, los asientos que han ocupado como abonados o incluso trozo de las redes de las porterías cualquier cosa que les recordara a esta vieja Romareda. César hizo lo propio con su asiento, no el de la grada del Gol Sur, pero si el que ha ocupado durante esta temporada.
La emoción de quien anima al equipo
Testigo de todo lo que ha sucedido, no sólo en la última jornada de este estadio municipal, sino desde hace 17 temporadas desde las cabinas de retrasmisión ha sido David García, speaker del Real Zaragoza. Aficionado hasta tal punto que ha unido sus dos pasiones, el micro y el club y no ha fallado ningún partido: “Si el Zaragoza me dice ven, lo dejo todo”. Literalmente.
El último partido lo vivió con “emoción y esperanza” porque asegura que era evidente que el campo necesitaba una remodelación, la megafonía data del Mundial del 82 y necesitaba un cambio. David cuenta cómo la Romareda se va a convertir en el campo que una ciudad como Zaragoza necesita. Y recuerda dos momentos muy especiales para el: en su primera temporada como speaker, el partido ante el Córdoba en que el Zaragoza se jugaba el ascenso, día en el que, a pocas horas de terminar el partido, nacía su hijo. Y emoción también en el homenaje que se rindió a Alberto Zapater, algo que nunca se había vivido en La Romareda.
Ser jugador en La Romareda
El primer partido que se jugó en La Romareda fue un 8 de septiembre de 1957 en un amistoso que enfrentó al Real Zaragoza con el Club Atlético Osasuna, encuentro que ganaron los de casa por 4-3. Para los jugadores blanquillos siempre ha sido muy especial este campo. Juan Señor, recuerda que este estadio siempre ha sido muy exigente, pero lo ha sido todo para el en su carrera deportiva.
Señor jugó en el Real Zaragoza desde 1981 hasta que se retiró en 1990, 304 partidos en Primera División y para él ha sido un estadio que califica como “monumento a la entrega”, ha sido reconocido, querido y respetado. Y cuenta la emoción que se sentía cuando se arrancaba un aplauso de La Romareda que “nunca ha fallado”. Como indicaba Juan Señor, aunque ahora se construya una nueva Romareda, el espíritu de los miles de zaragocistas estará siempre presente. Es algo que se impregna y está convencido de que la afición seguirá respondiendo a su club.
Un futuro lleno de esperanza
Tras una jornada de recuerdo, ha comenzado la fase 2 de las obras de la que será nueva Romareda. Hasta mediados de junio de 2025 se desinstalarán y retirarán los elementos pertenecientes a otras entidades y a partir de entonces se irá preparando para la demolición, desmontando también la cubierta de fibrocemento en las tres gradas que todavía están en pie
Si las obras siguen su curso, el Real Zaragoza podrá comenzar la temporada 2027-2028 en el nuevo estadio. Hasta entonces, jugará en el estadio modular que se ha ubicado en el Parking Norte de Zaragoza.
