Ya están operativos los cerca de 5 kilómetros de la A- 68, que estaban pendientes del tramo entre Gallur y Mallén. De esta manera han concluido los trabajos para desdoblar la nacional 232, una infraestructura muy demandada por los vecinos porque era un punto negro de accidentes de tráfico. Cada día unos 13.000 vehículos circularán por esa vía.
Los trabajos de ejecución se han extendido durante ocho años, el doble de lo previsto inicialmente. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Mallén señalan que hay problemas de visibilidad en los accesos al municipio desde la nueva autovía. Su alcalde, Rubén Marco, pide al Ministerio que subsanen cuanto antes esas deficiencias en uno de los ramales.
El nuevo tramo de autovía se construye aprovechando el trazado de la carretera N- 232 actual. Por ello, ha sido necesario elevar el nivel de la calzada para adaptarse a los pasos transversales existentes que se han ampliado o reemplazado para cumplir con los estándares actuales de diseño. La sección transversal está constituida por dos calzadas con dos carriles por sentido de 3,50 m, arcén exterior de 2,50 m e interior de 1,5 m.
Este nuevo tramo engloba los enlaces de Mallén y de Cortes, además de tres vías de servicio, permitiendo la conexión de la autovía con estos dos municipios y sus polígonos industriales, así como con la red de carreteras provincial que conecta los municipios de la comarca Campo de Borja.

