Aseguran que esta propuesta ignora sus demandas y recorta derechos en temas clave como la jornada laboral o la calificación profesional. El seguimiento de la huelga en Aragón ha sido del 25%. Reclaman que, frente a la jornada de 35 horas semanales de los funcionarios, los médicos realizan hasta 70 horas a la semana por las guardias obligatorias, que además se retribuyen por debajo de las ordinarias y no cotizan para la jubilación. Por eso, reclaman que sean voluntarias.
Otro de los aspectos más controvertidos es la clasificación profesional. Los médicos reclaman la creación de una nueva categoría A1+, que reconozca su formación y nivel de responsabilidad. Además, piden plantillas suficientes para prestar la mejora atención.
De los 4.000 médicos que estaban llamados a secundar la huelga, unos 1.000 han realizado esos paros. Por provincias, un 29% en Zaragoza, un 15% en Teruel y un 9% en Huesca. Las movilizaciones han obligado a suspender 170 de las 268 operaciones previstas, es decir, un 63% de la actividad quirúrgica. Ha afectado a todos los sectores sanitarios, salvo al hospital de Barbastro, donde se han mantenido todas las operaciones. Desde las Cortes, el consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, ha culpado al ministerio de Sanidad de maltratar a los profesionales sanitarios.

