Un reloj de pared localizado en una página de venta de productos de segunda mano como es Wallapop es el inicio de una historia que lleva a recorrer con los protagonistas la historia del siglo XX en España. Es la propuesta del escritor Antonio Mercero en “Está lloviendo y te quiero”. Una novela que tiene mucho de su vida personal y de su familia. De hecho, el propio autor cuenta cómo todo comenzó cuando él encontró un reloj de pared en esta plataforma que perteneció a su tatarabuelo. Y desde ese momento decidió que quería escribir una historia que comenzara así.
Y así surgió la familia Yarza y Paula (que sería su alter ego) que encuentra un reloj de pared que se vende en Internet y que perteneció, en este caso, a su bisabuelo. En cuanto se lo regala a su hermano y al verlo su madre sufre un infarto, sabe que hay una historia que descubrir. En el interior del reloj había una nota “Está lloviendo y te quiero”. Antonio Mercero, explica que esta historia “es la historia de muchas familias españolas. Familias que han edificado sus historias en un manto de silencio por la guerra, por la postguerra, historias calladas, la mayoría de las veces por supervivencia, por culpa, por vergüenza o simplemente por la necesidad de seguir conviviendo con sus vecinos”.
En “Está lloviendo y te quiero”, Mercero se basa en su historia familiar paterna y explica cómo la fase de documentación fue lo más fácil, el hecho de leer mucho, hablar con gente, mirar fotografías de la época, pero luego hubo que “hacer la digestión” de toda la información recopilada y saber qué llevar a la novela y qué no. Para el autor, lo más complicado fue el aspecto psicológico, “escribes sobre tu familia y sientes vértigo, inseguridad, miedo a ofender a personas vivas porque eres escritor y tienes que dar ritmo para que la novela funcione. Tuve la sensación de entrar en un campo de minas”.
Algo que Antonio Mercero superó al abrigo de la ficción. Todo lo que pasa en la novela es ficción, aunque hay espacios reales como la localidad y la historia de Lasarte, el contexto histórico, pero no así los personajes. “Tenía la sensación de estar escribiendo la historia de mi familia, pero es la historia de muchas familias que se ven identificadas”, concluye el autor.
