Desafío Viajero

Brunéi, un destino de lujo que también guarda misterios

El Desafío Viajero de Luis Tobajas se detiene en el Sudeste Asiático, concretamente al norte de Borneo donde se encuentra el sultanato de Brunéi. Un destino marcado por el lujo en el que también hay leyendas y misterios.

Lourdes Funes

Zaragoza |

El divulgador Luis Tobajas de Desafío Viajero

Brunéi es el destino escogido por Luis Tobajas para ubicar su nuevo Desafío Viajero. Se trata de uno de los países más ricos del mundo debido a la gran cantidad de petróleo que contiene. Limita con el mar de China, Malasia y Borneo, se trata de un sultanato y prácticamente toda la población vive en la capital: Bandar Seri Begawan. Algo que llamó mucho la atención a Tobajas fue que se trata de una de las ciudades más limpias y la riqueza se deja notar por todos los rincones.

El petróleo es su principal fuente de riqueza, la gasolina está a 24 céntimos el litro y, una curiosidad, en las gasolineras no se puede pagar con tarjeta de crédito. Además, sus habitantes no pagan impuestos. Respecto a monumentos que no hay que perderse, Luis Tobajas indica dos mezquitas: Jame’ Asr Hassanil Bolkiah, la más grande de Brunéi, y la mezquita Sultan Omar Ali Saifuddien, es la más antigua y está sobre un lago, por lo que se accede a través de un bote.

Otro de los lugares imprescindibles en este Desafío Viajero es la aldea flotante Kampong Ayer, se le conoce como la “Venecia del este” y es la más grande el mundo. Sus habitantes viven en casa de madera sobre pilotes y tienen todos sus servicios, desde la escuela a las tiendas, además de sus viviendas. Todas las casas unidas a través de pasarelas también de madera. Luis Tobajas cuenta cómo el Sultán de Brunéi les ofreció casa en la capital, pero los habitantes de la aldea lo rechazaron.

Pero este lugar tan idílico también guarda leyendas y misterios como la “Maldición de cementerio”. Se dice que un antiguo sultán lanzó una maldición a todo el que osara acercarse mucho y molestar el descanso de quienes ahí descansaban. También se dice que quien molesta o ha perturbado el descanso en el cementerio luego ha sufrido enfermedades.