Según ha trasladado la Junta en una nota de prensa, la finalidad de esta formación, homologada por el Instituto Andaluz de la Administración Pública (IAAP), es dotar a los trabajadores de los servicios sociales andaluces de información y conocimiento acerca de este protocolo
De esta manera, se pretende que se convierta en un instrumento que "permita prevenir, en sus lugares de trabajo, situaciones que impliquen rechazo, miedo, desprecio, repudio, prejuicio o discriminación para las personas LGTBI o sus familiares, así como promover acciones concretas que promuevan la inclusión social de este colectivo", ha subrayado la administración autonómica.
Así, entre los objetivos de esta formación se encuentran la formación y sensibilización sobre la inclusión social y la prevención de la Lgtbifobia; dotar a los profesionales implicados de conocimiento sobre el protocolo y la detección de carencias y debilidades que obstaculizan su prevención.
La formación se ha impartido dividida en dos módulos. El primero, de sensibilización, impartido en todas las provincias por el coordinador territorial de la asociación Engloba, Santiago Ruiz, y un segundo módulo sobre el propio protocolo, impartido en Sevilla por la trabajadora de los servicios comunitarios de Lepe, Rocío Oria. En Huelva, Cádiz y Córdoba por José Ramón Alcalá Zamora y en el caso del área oriental, este módulo estuvo a cargo de la directora de los servicios comunitarios de Alcalá la Real, Nazareth Pastor.
El coordinador de Diversidad de la Junta, Francisco Obes, ha destacado que este protocolo, que "pone el foco en la formación y la concienciación", ofrece una "respuesta unificada a las conductas discriminatorias que afectan a personas del colectivo".
Finalmente, Obes se ha mostrado convencido de la importancia de los servicios sociales en la lucha contra la Lgtbifobia, puesto que son "la primera ventanilla" a la que recurren los ciudadanos, por lo que su papel es "fundamental" para la detección y atención.

