El técnico catalán no ha recibido ultimatum alguno ni ha visto nada extraño en su relación con el presidente y el director deportivo en las horas previas al que puede ser un partido clave para su futuro. "Mantengo la misma relación desde que llegué con Víctor y con el presidente. El presi me llama todas las tardes para ver cómo ha ido el entrenamiento y ver cómo estoy. Ha sucedido en toda la temporada. No hay nada diferente con respecto a semanas anteriores. La normalidad es máxima y yo no siento nada extraño", declaró Pimienta, que afirma que ve "muy fuerte y unido al vestuario, mentalizado para estos ocho partidos empezando por el partido de Valencia. Confiamos en las posibilidades y estoy convencidísimo de que vamos a tener un final de temporada muy bueno".
Siempre hay exigencia, pero tras tres derrotas seguidas, es mayor. Xavi García Pimienta lo tiene claro. "Sé dónde estoy, en el club que estoy y cual es la exigencia. Lo sabía a principios de temporada y lo sé ahora. Hay que revertir la situación, queremos ganar, es lógico que tras tres derrotas consecutivas haya dudas, pero la duda está fuera, dentro del vestuario no existe, está la plantilla más viva que nunca. Los jugadores creen muchísimo en ellos mismos. Quedan ocho partidos, empezando por el de Valencia, van a ser partidos muy difíciles. Tenemos 36 puntos, estamos en una situación cómoda y podemos ganarnos el derecho a luchar por cosas importantes. Va a depender de nosotros".
En cuanto al partido, destacó que "el equipo está más que preparado para ir a Mestalla a por los tres puntos. Somos conscientes de la dificultad y la única intención que tenemos es revertir esta situación. Todo pasa por hacer un partido prácticamente perfecto para conseguir allí los tres puntos".

