Analizando el partido, destacó que "en el primer tiempo intentamos presionar, darle intensidad para no dejarlos jugar. Tuvimos mucha intensidad en la presión y quizás estuvimos algo acelerados. Nuestro segundo tiempo fue para mí muy completo en cuanto a mantener la intensidad y la personalidad. Mantuvimos la tranquilidad para poder terminar bien las jugadas. El equipo estuvo muy compacto. Marcar dos goles al Sevilla no es fácil, venían de hacerle cuatro al Barcelona y creamos bastante para haber hecho más goles".
El entrenador chileno explicó que "la idea futbolística que tratamos de inculcar es independiente de los nombres. Hay que tener confianza de que, a cualquier campo que vayamos a jugar, vamos a intentar ganar el partido. El plantel está muy comprometido e involucrado. No hay equipo A y equipo B. Partido a partido vamos intentando ver quiénes están mejor. Me gustó mucho la personalidad del equipo".
Sobre la paralización del partido por el lanzamiento de objetos, afirmó que "esos incidentes son lamentables. El derbi engrandece la ciudad, la rivalidad tiene que ser dentro del campo. Quedaban dos o tres minutos, iban perdiendo y no creo que sea la manera de manifestarse lanzando objetos al campo. El árbitro dijo que estaba obligado a suspenderlo y tuvimos que irnos hasta que la policía se hiciera cargo de la situación. La rivalidad tiene que ser a muerte pero solo desde el punto de vista deportivo. Lamentable que haya terminado el partido así. Eso no empaña el buen partido que hicimos".

